- Mario R. Cancel
- Historiador y escritor
La cultura puede ser comprendida como la diversidad de maneras de la praxis social formal e informal por medio de los cuales los seres humanos en sociedad satisface ciertas necesidades materiales e inmateriales y enfrentan ciertos retos sociales. Las manifestaciones culturales concretas están influidas por la situación social, la condición ética y la educación. Un elemento determinante en la expresión cultural puertorriqueña del siglo 19 fue la marcada diferencia entre la cultura popular y la cultura académica.
La cultura popular se caracteriza por la integración de numerosos artefactos culturales afrocaribeños e hispanoeuropeos. Los comentaristas parecen estar de acuerdo en que la presencia cultural indoantillana es muy reducida. La cultura académica se caracteriza por la presencia de artefactos europeos y occidentales filtrados por la cultura hispana dominante.
El impacto de unos sobre otros es constante. Pero lo cierto es que la expresión cultural académica estuvo marcada por el desprecio y devaluación de las expresiones populares propias del vulgo. Los centros de cultura académica más activos fueron las grandes ciudades comerciales y portuarias. Se trataba de espacios complejos alimentados por el capital cañero y cafetalero y por el capital comercial en donde el profesional educado en universidades extranjeras, era el agente cultural por excelencia. Los teatros, las librerías, las tertulias intelectuales, los foros públicos, la prensa cultural, las imprentas, los nichos de la cultura académica del siglo 19, crecieron en San Juan, Ponce, Mayagüez en gran medida, y San Germán y Aguadilla, en menor grado.

