Puerto Rico: su transformación en el tiempo

Historia y sociedad

Archivos de la categoría ‘Behíques’

Documento y comentario: Ramón Pané, los behíques

Publicado por Mario R. Cancel en 16 octubre 2009

Tomado de Fray Ramón Pané, Relación acerca de las antigüedades de los indios. Santo Domingo, 1494 (Fragmentos) según anotado por el Dr. Juan José Arrom.

CAPÍTULO XV : De las observaciones de estos indios behíques, y cómo profesan la medicina, y enseñan a las gentes, y en sus curas medicinales muchas veces se engañan

Todos, o la mayor parte de los de la isla Española, tienen muchos cemíes de diversas suertes. Unos contienen los huesos de su padre, y de su madre, y parientes, y de sus antepasados; los cuales están hechos de piedra o de madera. Y de ambas clases tienen muchos; algunos que hablan, y otros que hacen nacer las cosas que comen, y otros que hacen llover, y otros que hacen soplar los vientos. Las cuales cosas creen aquellos simples ignorantes que hacen aquellos ídolos, o por hablar más propiamente, aquellos demonios, no teniendo conocimiento de nuestra santa fe. Cuando alguno está enfermo, le llevan el behíque, que es el médico sobredicho. El médico está obligado a guardar dieta, lo mismo que el paciente, y a poner cara de enfermo. Lo cual se hace de este modo que ahora sabréis. Es preciso que también se purgue como el enfermo; y para purgarse toman cierto polvo, llamado cohoba, aspirándolo por la nariz, el cual les embriaga de tal modo que no saben lo que se hacen; y así dicen muchas cosas fuera de juicio, en las cuales afirman que hablan con los cemíes, y que éstos les dicen que de ellos les ha venido la enfermedad.

BehiqueCAPÍTULO XVI : De lo que hacen dichos behíques

Cuando van a visitar a algún enfermo, antes de salir de casa toman hollín de las ollas o carbón molido, y se ponen la cara toda negra, para hacer creer al enfermo lo que les parece acerca de su enfermedad; y luego cogen algunos huesecillos y un poco de carne. Y envolviendo todo esto en alguna cosa para que no se caigan, se lo meten en la boca, estando ya el enfermo purgado con el polvo que hemos dicho. Entrado el médico en casa del enfermo, se sienta, y callan todos; y si hay niños los mandan fuera, para que no impidan su oficio al behíque, ni queda en la casa sino uno o dos de los más principales. Y estando así solos, toman algunas hierbas del güeyo…anchas, y otra hierba, envuelta en una hoja de cebolla, media cuarta de larga; y una de los dichos güeyos es la que toman todos comúnmente, y trituradas con las manos las amasan; y luego se la ponen en la boca para vomitar lo que han comido a fin de que no les haga daño. Entonces comienzan a entonar el canto susodicho; y encendiendo una antorcha toman aquel jugo. Hecho esto primero, después de estar algún tiempo quieto, se levanta el behíque, y va hacia el enfermo que está sentado solo en medio de la casa, como se ha dicho, y da dos vueltas alrededor de él, como le parece; y luego se le pone delante, y lo toma por las piernas, palpándolo por los muslos y siguiendo hasta los pies; después tira de él fuertemente, como si quisiera arrancar alguna cosa. De ahí va a la salida de la casa y cierra la puerta, y le habla diciendo: “Vete a la montaña, o al mar, o adonde quieras”. Y con un soplo, como quien sopla una paja, se vuelve una vez más, junta las manos y cierra la boca; y le tiemblan las manos, como cuando se tiene mucho frío, y se sopla las manos, y aspira el aliento, como cuando se sorbe el tuétano de un hueso, y chupa al enfermo por el cuello, o por el estómago, o por la espalda, o por las mejillas, o por el pecho, o por el vientre o por muchas partes del cuerpo. Hecho esto, comienza a toser y a hacer feos visajes, como si hubiese comido alguna cosa amarga, y escupe en la mano y saca lo que ya hemos dicho que en su casa, o por el camino, se había metido en la boca, sea piedra, o hueso, o carne, como ya se ha dicho. Y si es cosa de comer, le dice al enfermo:”Has de saber que has comido una cosa que te ha producido el mal que padeces; mira cómo te lo he sacado del cuerpo, que tu cemí te lo había puesto en el cuerpo porque no le hiciste oración, o no le fabricaste algún templo, o no le diste alguna heredad”. Y si es piedra, le dice: “Guárdala muy bien”.Y algunas veces tienen por cierto que aquellas piedras son buenas, y ayudan a hacer parir a las mujeres, y las guardan con mucho cuidado, envueltas en algodón, metiéndolas en pequeñas cestas, y les dan de comer de lo que ellos comen; y lo mismo hacen con los cemíes que tienen en casa. Algún día solemne, en que llevan mucho de comer, pescado, carne, o pan, o cualquier otra cosa, ponen de todo en la casa del cemí, para que coma de aquello el dicho ídolo. Al día siguiente llevan todas estas viandas a sus casas, después que ha comido el cemí. Y así les ayuda Dios como el cemí come de aquello, ni de otra cosa, siendo el cemí cosa muerta, formada de piedra o hecha de madera.

Comentario:

El texto que antecede es un fragmento de un informe sobre los usos y costumbres de los  Indios de La Española preparado por Ramón Pané por instrucciones de Cristóbal Colón entre 1493 y 1494.  Pané, un fraile mendicante y escribiente de Colón,  fue testigo ocular de muchas de las experiencias que comentó en su libro. Aprendió la lengua de los naturales y conversó con ellos sobre sus costumbres religiosas con el fin de comprenderlos y convertirlos al cristianismo con más facilidad. El valor del texto consiste en que se trata de la única fuente de información directa respecto a los naturales de la isla. A pesar de las limitaciones del escritor, de sus sesgos o prejuicios culturales, y de que la información se recogió en la Española, la Relación… es una fuente invaluable para comprender a las comunidades que habitaban  Baneque-San Juan Bautista a la hora de la conquista.

Asa Ostionoide

El Capítulo XVI comenta la imagen del cemí, espíritus tutelares de diversos orígenes y significados a los cuales los taínos insulares rendían reverencia. Su actitud lo conduce a tildar de ignorantes a los taínos y a denominar despectivamente como ídolos a los referidos númenes. De inmediato introduce la figura del behíque o médico-brujo taíno. El tema central del fragmento es la religión de los naturales comentada por un monoteísta radical y un cristiano convencido. La forma en que el autor destaca la multiplicidad y diversidad de los cemíes, y las actividades del behíque cuando ejecuta sus ceremonias,  confirma el desprecio de Pané por la cultura del otro.

El Capítulo XVII detalla un ritual de curación ejecutado por el behíque con la finalidad de desenmascarar el engaño de la magia natural. Para ello entra en numerosos detalles que hoy sirven para comprender mejor las prácticas mágico-religiosas de aquellos habitantes del Caribe. El cronista indica el maquillaje que este adopta y señala el truco que utilizará con el fin de completar el ritual. Describe con lujo de detalles el rito de sanación, un acto privado entre el enfermo y el behíque que comienza con la purgación del primero. Comenta como el behíque y el enfermo ingieren ciertas yerbas para provocar un vómito que los limpia de impurezas física. Pané cuenta la forma en que el behíque canta y baila, y la manera en que usa el fuego para sellar su victoria mágica sobre el mal. El fuego siempre es un agente purificador en estos rituales. El acto de la curación incluye pases y masajes ejecutados  con las manos, y chupar ciertas partes del cuerpo del enfermo. El acto termina cuando el behíque escupe la enfermedad materializada en el obejto que trago antes de iniciar el ritual el cual entrega al paciente como un amuleto. .El ritual de magia simpática se ha completado.

Otros capítulos del texto pueden ser consultados en Aruacos insulares: ginecogonía y muerte (1494) texto en el cual se explica el origen de la mujer y del mar, y las explicaciones de la muerte.

  • Mario R. Cancel
  • Historiador y escritor

Publicado en Aruaco-taínos, Behíques, Cohoba, Documento de historia de Puerto Rico, Educación en historia, Ramón Pané, Sociedades agro-alfareras, Sociedades amerindias | Etiquetado: , , , , , | 21 Comentarios »

 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 36 seguidores