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“We the People”: Una mirada sobre la mirada

Posted by Mario R. Cancel-Sepúlveda en 4 mayo 2010


  • Margarita Iguina
  • Escritora Puertorriqueña

“We the People”. La representación americana de los puertorriqueños por José Anazagasty Rodríguez  y Mario R. Cancel, editores

Este libro, producto de un seminario llevado a cabo en el 2005, recoge cuatro ensayos presentados por especialistas contemporáneos: Camilla Krawiec, Michael  González-Cruz, Aníbal J. Aponte y José Eduardo Martínez, con una preparación académica versada en teoría y desarrollo político, nacionalismo y violencia política, antropología cultural y ecología política. Los artículos se ocupan de interpretar otros textos escritos por  un grupo de norteamericanos, acerca de su visión sobre el país y los habitantes, encontrados o “descubiertos” en el Caribe: Puerto Rico, luego de la invasión  en el 1898.

El primer y el cuarto ensayo se relacionan, principalmente, con las miradas de Frederick Ober, 1899, Puerto Rico and Its Resources, de Albert Robinson, 1899, The Porto Rico of To-day: Pen Pictures of the People and the Country y de William Dwindle, 1899, Puerto Rico: Its Conditions and Posibilities. Ober al igual que Robinson presentan una geografía imaginada similar a la descrita por otros escritores de siglos antes como Humboldt, al idealizar el paisaje tropical. Robinson por su parte interpreta las características negativas como resultado de las diferencias de raza y  la situación geográfica. Dwindle confía en las posibilidades de desarrollo de la Isla luego de que las condiciones se modernicen.

Ante esas miradas se presenta el Destino Manifiesto en acción: una responsabilidad de parte de EUA para imponer su forma de vida a comunidades atrasadas bajo el yugo español. Un imperialismo, idealizado por ellos que sirviera de ejemplo y vitrina para el resto del mundo.

El segundo y tercer ensayo son trabajados alrededor del trabajo de Edward S.Wilson, 1905, Political Development of the People and the Country. El señor Wilson fue uno de los alguaciles federales nombrado  por el presidente McKinley en el 1900 y luego por Roosevelt en el 1904.Su mirada es la del ser superior ante un grupo, sin hacer distinciones, conmiserativa pero con esperanza de asimilar el país adquirido  por la actitud pasiva de los habitantes y la conformidad con su forma de vida, lo que según él facilitaba el americanizar y modernizar mediante sus cánones una tierra virgen para ser explotada por ellos.

Es interesante la forma y manera que estos escritores han interpretado los trabajos de principios del siglo XX al utilizar discursos de filósofos y expertos en el comportamiento político, social y económico de épocas antes  y después de la invasión. Entre ellos podemos mencionar los trabajos del Barón de  Montesquieu, Humboldt, Bajtin, Todorov y Foucault.

Es obvio que la actitud de los emisarios coloniales es similar a las asumidas por otros conquistadores ante las tierras invadidas. Siempre la visión del vencedor prevalece, tanto al contar la historia como en la forma de percibir el paisaje y la gente del pueblo ocupado.

La visión del otro no es homogénea: depende de quien mire. En este trabajo podemos encontrar varios niveles  de miradas:

  • Las visiones de los emisarios coloniales ante el pueblo sometido al que no se le ha preguntado su parecer.
  • La interpretación de los escritores contemporáneos a esos textos  a más de cien años de estar escritos con sus conocimientos modernos  sobre la filosofía y las ciencias sociales, políticas, económicas, etc.
  • La visión de cada lector sobre el libro con los conocimientos que se tengan o como decía el profesor Cancel, con la enciclopedia particular que cada uno carga.

Como lectora tuve la necesidad de recurrir a varios textos para ampliar la información discutida en los ensayos con nuevas fuentes. La mayoría de ellos confirman las posiciones de los ensayistas.

  • Crónica de la Guerra Hispano Americana en Puerto Rico, 1921, Ángel Rivero. Con mucho candor el escritor mantiene la tesis que esgrimió hace unos años una legisladora de nuestro país: los norteamericanos llegaron por invitación expresa del Dr. Henna y Todd. Es posible que ellos hayan tratado de utilizar su influencia para estar con el grupo inicial en posición de poder. Pero varios textos dan fe del interés de EU en apoderarse de las Islas del Caribe  desde que empezó a emanciparse de Inglaterra. En los textos Desde Lares de Carlos Gallisá y Las penas de la colonia más antigua del mundo de José Trías Monge, 1999, se encuentran datos sobre el interés de la metrópolis por invadir, apropiar y asimilar a la Isla mucho antes de la Guerra Hispanoamericana. Es la posición adoptada por los ensayistas.
  • Mi Escuelita, Educación y arquitectura en Puerto Rico, 2005, Ángela López Borrero. La investigación de la escritora descubre los comienzos de la educación en la Isla con el concepto de casa-escuela, bien organizada, con metas y sistemas establecidos. Aunque no comparan con las escuelas modernas luego de la invasión, no se puede descartar ese primer intento de enseñanza masiva, defendido por los ensayistas, contrario a lo que expresaron los emisarios coloniales.
  • El Hilo en el Laberinto. Claves de la lucha política en PR (sigloXIX) 1990, Astrid Cubano Iguina. En este libro la autora presenta los problemas económicos de la Isla por la crisis mundial en la economía con la caída del precio  primero del café y luego del azúcar de caña. Comienzan a formarse los partidos políticos con la misma tendencia actual. A pesar de la debacle económica, comerciantes y terratenientes mantienen sus tierras y posición social bajo la monarquía española, y luego abrazados al republicanismo americano. Los propietarios dieron la bienvenida a los invasores en espera de que la contracción económica se recuperara.

La mirada hacia a ese otro no la hicieron los emisarios coloniales. Sólo vieron lo que querían ver.  Y si se percataron de esa otra realidad, prefirieron no comentarlo. El propósito inicial de la invasión debía mantenerse: usurpar un espacio, modernizarlo para su propio beneficio y americanizar a sus habitantes. La misma mentalidad de los europeos cuando se apropiaron de las tierras más allá de las Columnas de Hércules.  La opinión de los nacionales no contaba, como si fuera un grupo homogéneo que había que educar para hacerlo a su imagen y semejanza.

Por la preparación académica de los ensayistas se libera el texto de la técnica de la manipulación. La interpretación hecha no tiene condicionada los hallazgos. Sólo tenemos que mirar a nuestro alrededor. El grado de asimilación a la que ha llegado el país es concluyente de que todavía ese otro que somos sigue manipulado por el poder colonial, con el aval del pueblo.

Creo que uno de los logros de este libro, además de dar a conocer la interpretación de unos  textos escritos con una perspectiva sobre Puerto Rico y sus habitantes como si se tratara de un experimento de laboratorio, es tratar de comprender la situación actual del país sujeto a un  estado de desigualdad durante los últimos 112 años.

A través de las épocas, desde los tiempos de España, los logros alcanzados por la Isla son el resultado de crisis. Como resultado llegan las dádivas para bajar las tensiones. (Situado Mexicano, Constitución de Cádiz, Carta Autonómica, New Deal, ELA, 936, PAN, etc.).El condicionamiento pavloviano al que  ha estado  sometido Puerto Rico durante siglos lo ha sumergido en una dependencia crónica; siempre con la mano extendida.

A la metrópolis no le interesa que el país se mueva a la derecha o a la izquierda. Mantendrán a la Isla “en Babia”igual que el lugar de reposo de los reyes de León o  como la novela de José I. de Diego y Padró. Siempre para reforzar la idea de una vitrina estática en el Caribe que demuestre las bienandanzas del conquistador. Hace rato que el cristal de la vitrina se ha quebrado.

Luego de tantos años bajo la sombra de otra bandera, sólo se nos ocurre echarles la culpa a los invasores por nuestra inercia. No existe un propósito integral para desarrollar el país y que así pueda limitar la dependencia. El único plan al que se aspira es a recibir más fondos federales. Ojalá y mi mirada estuviera equivocada.

La autora es de Arecibo, posee una Maestría en Creación Literaria y es autora de los libros de cuentos Hijas de Hércules (2008) y Anarquía, conflagración… transgresiones (2009)

Posted in Colonialismo, Historia militar de Puerto Rico, Invasión de 1898, José Anazagasty Rodríguez, Margarita Iguina, Mario R. Cancel, Puerto Rico en el siglo 19, We the people | Etiquetado: , , , , , , , | Leave a Comment »

 
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