Puerto Rico: su transformación en el tiempo

Historia y sociedad

  • Lo nuevo

  • Posts Más Vistos

  • Los mejores

  • Categorías

  • Anuncios
  • Historias y palabras

  • Visitantes

    • 818.714 hits
  • Comentarios de los lectores

    Imagen de Betances… en La americanización en Mayagüez…
    Imagen de Betances… en Betances y la epidemia del…
    Ismael Cancel en La Invasión de 1898: apuntes…
    yadiel en Transformaciones económicas y…
    Jose F. Bernal en Documento y comentario: Memori…
  • Archivos

  • Taller de trabajo

  • Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

    Únete a otros 3.564 seguidores

De la dictadura del proletariado al comunismo: fases y etapas

Posted by Mario R. Cancel-Sepúlveda en 12 septiembre 2007


  • Mario R. Cancel
  • Historiador y escritor

La meta última de la dictadura del proletariado era la demolición del estado. El comunismo implicaba su inexistencia porque, demolida la propiedad y la apropiación y con ello la distribución desigual, no sería necesaria una estructura coercitiva para establecer las pautas de la administración social. En el comunismo el orden se sostendría mediante la administración automática de las cosas. En este asunto se afirmaba la distancia entre los marxistas leninistas y los anarquistas y los socialdemócratas de una manera palmaria.

El carácter ético inseparable de aquel ejercicio teórico era que el producto neto de aquel orden sería el hombre nuevo. La noción hombre nuevo tenía que ver con el autocontrol en un orden social naturalmente justo a la hora de actuar en sociedad. La noción también estaba ligada a un ideal productivo y retributivo. En el comunismo el mercado ofrecería a cada cual acorde con su trabajo y a cada cual acorde con su necesidad. Nadie tendría ni más ni menos de lo que trabajaba y necesitaba. Los comunistas entendían que esa era la democracia perfecta del porvenir: un tipo de igualdad que no tomaba como rasero el número o la medición y se afirmaba en las necesidades concretas de cada ser humano concreto.

En ese ámbito sin distinción de clases el productor recuperaría la humanidad perdida a los largo de la historia.  Lenin dio contenido y forma al concepto de la dictadura del proletariado a la luz de la Revolución de Octubre de 1917. Su argumentación se desarrolló en el contexto del debate sobre el estado aludido con anterioridad. Tras la revolución Lenin reconocía el necesario desenvolvimiento de una fase inferior o primera llamada con propiedad la dictadura del proletariado. La misma salía del orden capitalista y conservaba estructuras y rasgos distintivos del sistema en proceso de disolución.

Se trataba de una fase en donde la distribución igualitaria de los bienes de consumo predominaba. La meta era conseguir la articulación eficaz de la meta de los socialistas franceses llamados utópicos por los marxistas, caracterizados por su preocupación distributiva. La finalidad era garantizar la igualdad formal de la gente, propósito que se sintetizaba en el principio de a cada cual lo mismo. Pero los marxistas leninistas nunca equipararon el igualitarismo al comunismo. El hecho de que la dictadura del proletariado rusa surgiera en medio de la Gran Guerra y de cara a una Guerra Civil contra los ejércitos blancos apoyados por los aliados fue crucial en su diseño.

En esta fase la clase obrera armada, por medio de su vanguardia organizada, preparaba el terreno al comunismo. Los mecanismos eran la represión de la clase burguesa hasta su extinción. Una vez extinta la clase explotadora heredada del capitalismo, desaparecería con ella la explotación. El proceso conduciría a la transformación de todos los ciudadanos en trabajadores. Lenin era muy claro en cuanto a esto. Todos serían empleados de un solo consorcio o patrono que era el Estado.

La eficacia del sistema se garantizaría mediante un complejo mecanismo de registro y control en el cual el Estado de la Clase Obrera Armada funcionaría como un panóptico vigilante.  En un sentido lato se trataba de una dictadura indirecta. El proletariado dictaba las pautas a través del Estado y este se configuraba por medios de los cuadros de la vanguardia. En principio se manejaría la res publicae de un modo análogo al de cualquier democracia indirecta o sistema representativo burgués.

La dictadura del proletariado así concebida era una respuesta lógica de los marxistas leninistas. Aquella ideología percibía la democracia burguesa como la dictadura de una clase: la burguesía industrial, comercial y financiera. La democracia liberal —considerada el punto superior de la evolución jurídica burguesa— no era más que la dictadura de la burguesía. Su antitesis más apropiada era la dictadura del proletariado.  El lenguaje de Lenin y los bolcheviques revisó de otro modo los parámetros de Marx y Engels. Desde 1905 hasta 1917 se habló de una dictadura del proletariado y los campesinos. Con ello hacían justicia al carácter agrario del mundo social ruso. El asunto no dejó de producir agrios debates entre los marxistas clásicos y los marxistas-leninistas rusos y entre los socialdemócratas, los mencheviques y los bolcheviques.

Una fase superior o segunda garantizaba la progresión hacia el comunismo. La transición sería percibida por una serie de pistas. La más notable era la desaparición de las diferencias entre trabajo manual y trabajo intelectual. La otra sería que el crecimiento de la fuerzas productivas. Aquella dos condiciones garantizarían la igualdad de hecho aspirada por los comunistas momento en el cual el principio general del comunismo —a cada cual de acuerdo con su capacidad y su necesidad— se materializaba. Las condiciones para el desarrollo del hombre nuevo se hacían presentes. La administración automática de las cosas sin necesidad de artefactos coercitivos era posible y los últimos atisbos del estado desaparecían.

Sin embargo la tendencia de la dictadura del proletariado en el socialismo real fue a consolidarse. Los marxistas leninistas interpretaban ese proceso como el problema de la burocratización. Lenin reconocía en algunos de sus comentarios de 1918 que la burocratización era un problema incluso dentro de los partidos comunistas y que podía ser un problema de la dictadura del proletariado. La sugerencia de que la dictadura del proletariado podía conducir al comunismo o fracasar en el intento estaba clara en sus textos.

Anuncios

2 comentarios to “De la dictadura del proletariado al comunismo: fases y etapas”

  1. […] a un Poder Central.  Visto en perspectiva, Proudhoun desecha la necesidad de algo parecido a una Dictadura del proletariado y se hubiese opuesto a un Congreso de los Soviets tal y como se configuró en la Rusia después de […]

    Me gusta

  2. Javier Estrada Ruperto said

    La burocratización fue una de las causales del problema dentro de la dictadura del proletariado y de los partidos comunistas en Rusia para el desarrollo hacia el comunismo. Pero ¿qué exactamente era el problema dentro de esta misma?

    Me gusta

Sorry, the comment form is closed at this time.

 
A %d blogueros les gusta esto: