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Los paradigmas o meta-dogmas del marxismo y el marxismo-leninismo

Posted by Mario R. Cancel-Sepúlveda en 12 septiembre 2007


  • Mario R. Cancel Sepúlveda
  • Historiador y escritor

En la práctica los paradigmas aludidos se comportan como los mitos. Representan una explicación confiable y coherente y a la vez establecen unas pautas para la acción.   El primero de ellos fue laredención proletaria. La idea del carácter manumisor de una clase no era nueva. En gran medida es un desarrollo de uno de los mayores dogmas del 1789: el protagonismo histórico de laburguesíacomo signo delpuebloen la historia. La interpretación marxista y marxista leninista revisa la nociónpuebloy la informa de un contenido social más específico y cerrado. Ahora se trata de un fragmento específico de la clase obrera, los productores directos de mercancías que venden sólo su fuerza de trabajo. Se trata delproletariado, hijos de la prole en su sentido clásico o los generadores deplusvalíacuando se les mira desde la perspectiva de la interpretación económica marxista del capitalismo.

A pesar del soporte sociológico en el cual se sostiene el argumento, la discursividad sobre la redención proletaria adopta un tono moralizador y totalizador en la medida en que afirma el deber del proletariado de redimir consigo a todala humanidad. En la práctica el argumento tendía aequiparara laclase obrera y al proletariadocon lahumanidad. Elproletariadoestaba destinado a cumplir la función que la revolución burguesa dio alpuebloen la metáfora del 1789. MarxyEngelsreconocían que laclase obrera y el proletariadoeran fragmentos de un todo social complejo. Su papel protagónico estaba determinado por su condición de productores directos y generadores de plusvalía. La expropiación de la plusvalía por parte del capital era la iniquidad fundamental del capitalismo. Su devolución a los productores era la médula de toda revolución que no se interpretaba sino como el mecanismo a través del cual la misma era socializada con el fin de impedir su aprovechamiento por el capitalista y el capital.LeninyStalinrevisaron ese discurso después de 1917 instrumentalizando el mismo a través de una estructura concreta:dictadura del proletariado, cuya finalidad esencial era la liquidación de los capitalistas y el capital.

El segundo paradigma fue eldestino comunistade la humanidad. La consideración se basaba en el argumento progresista de que la demolición del capitalismo se imaginabainevitable. Una cosa llevaba a la otra. Una vez determinado que el mal endémico de la civilización era la propiedad y la división de clases derivada de su distribución desigual, se deducía que el mundo nuevo sería unmundo sin clases. Aquello implicaba una nueva definición de la libertad más allá deldisfrute de la propiedad. La verdadera libertad e igualdad solo era posible en elcomunismo, es decir, tras la demolición de la propiedad misma. La argumentación es circular porque parte de la premisa de un retorno a un estado natural y a cierta acracia anterior a la propiedad. La imagen del progreso, sin embargo, establecía con claridad que aquella acracia sin propiedad poseería unas características objetivas distintas a la que había quedado hipotéticamente atrás en el tiempo de los orígenes. Como era de esperarse laredención del proletariadoconduciría aldestino comunistade los modelos teóricos. Los dos paradigmas están ligados a un proceso de reevaluación del paradigma o meta-dogma delprogresode la ilustración y la ciencia modernidad. En ese sentido tanto elmétodo dialéctico marxistay elmarxismo leninismoson un corolario del pensamiento ilustrado y científico moderno y representan uno de sus extremos más interesantes.

El tercero de aquellos paradigmas fue la imaginación delpartidopequeño y disciplinadocomo traducción necesaria de la vanguardia de aquella clase revolucionaria. Los fundamentos más sólidos de aquella propuesta fueron teorizados por Lenin en  1903 en el panfleto político¿Qué hacer?Pero lo cierto es que el 1903 y el 1917 fueron dos momentos muy distintos tanto en el plano histórico como en el sociológico. La idea del partido pequeño y disciplinado parte de la premisa de que la posesión de los bienes político-culturales, el dominio de la táctica y la capacidad de interpretar no son homogéneos. El racionalismo puro parte de la creencia de la universalidad de la razón, pero reconoce la racionalidad desigual en sus múltiples manifestaciones concretas. La postura se concretó en un culto radical alracionalismode la lucha de clases y en una oposición feroz alespontaneísmoo la irracionalidad revolucionaria.

En la praxis derivaba hacia el reconocimiento de que la clase obrera teníaniveles desiguales de conciencia de clase. La nivelación de las mismas correspondería a lavanguardia.Para facilitarse esa meta la vanguardia tendría la necesidad y el deber de organizarse. La seguridad de la organización justificaría la consolidación de unpartidoque fungiría como representante de la clase en el proceso de propiciar y adelantar la revolución. Esa representatividad de la vanguardia organizada en un partido era transparente, es decir reflejaba con fidelidad, los intereses objetivos de la clase obrera y el proletariado. El partido es un modelo de organización pero también es unmodelo ético. Esa consideración explica el prestigio del partido comoautoridad interpretativa y filosóficaantes y después de la toma del poder.

Karl Marx

El cuarto paradigma es la cuestión de ladictadura del proletariadode la cual el partido es uno de los fundamentos. Los antecedentes de ese concepto se trazan hasta la obra de Marx,Crítica del Programa de Gotha(1875) y los comentarios sobre la Comuna de 1871 enLa Guerra Civil en Francia(1871) y los comentarios de Engels a ese libro redactados en 1891. El principio de la dictadura del proletariado fue una clave en las disputas ideológicas con losanarquistasy lossocialdemócratas alemanes.

La naturaleza ácrata del anarquismo partía de la aceptación de la destrucción radical del Estado por medio de la fuerza. Aquella finalidad estratégica se saciaba a las tácticas espontáneas, irracionales y a lo que los marxistas denominaban terrorismo individual. La identificación del Estado con Dios fue una de las metáforas políticas más significativa deMijail Bakunin.

Los socialdemócratas, por otro lado, pensaban que los mecanismos del estado podían ser utilizados en beneficio de la clase obrera y el proletariado. Esa actitud explica su disposición a participar en los procesos electorales y su confianza, en caso de revolución obrera, de que se podría usar el estado burgués en beneficio de los oprimidos. En ciertos casos extremos esa percepción condujo a algunos socialdemócratas a pensar en la posibilidad detransformar el estadoy no destruirlo. Los debates entre marxistas marxista leninistas, anarquistas y socialdemócratas se centraron en el asunto delpapel del estadoy elpapel del partidoen el contexto del proceso revolucionario.Marx, Engels, Lenin y los bolcheviques estuvieron de acuerdo en un punto: el rechazo tanto a la interpretación anarquista-ácrata y a la socialdemócrata. Demoler todo tipo de estado o moldear el estado burgués en beneficio de la clase obrera y el proletariado representaban dos interpretaciones problemáticas del asunto.

Las tesis de abrildictadas por Lenin tras su regreso de Ginebra en un ferrocarril sellado bajo la protección del Imperio Alemán en 1917 representan la mejor síntesis de su postura. En las conferencias y panfletos recogidos en el volumenAcerca del estadose amplia al respecto desde la situación especial de los primeros meses de Revolución Bolchevique a inicios de 1918. Los comentarios insertados en un ciclo de conferencias a las Juventudes Comunistas son ilustrativos de la necesidad de un tipo de Estado tras el triunfo de la revolución.

La cuestión de ladictadura del proletariadoy su legitimidad se convirtió en un asunto fundamental para la tradición rusa. Se trataba de una experiencia sin precedente e inédita que los bolcheviques se vieron precisados a diseñar en la práctica. La dictadura del proletariado y sus formas concretas fue una consecuencia inevitable de laRevolución de Octubrede 1917. ElPartido Bolchevique(1917), luegoPartido Comunista Ruso(1918), se identificaron como los constructores o inventores de aquella estructura dada su condición de vanguardia organizada de la clase obrera y el proletariado  La dictadura del proletariado era considerada por Lenin como el periodo detransición hacia el comunismo. El hecho de que se aceptara que el comunismo erainevitable, daba una confianza extraordinaria en la eficacia de la propuesta. Lenin siempre se cuidó de no arriesgarse a predecir cuanto tiempo duraría la dictadura del proletariado. La transición hacia el comunismo era lógica e inevitable pero seguía siendo impredecible.

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