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Nueva historia: figuras

Posted by Mario R. Cancel-Sepúlveda en 18 abril 2008


Marc Bloch

Marc Bloch nació el 6 de julio de 1886 y murió el 16 de junio de 1944. Fue un historiador francés, especializado en Francia medieval. Nació en Lyon, estudió en la Escuela Normal Superior y fue parte de la infantería en la Primera Guerra Mundial. Tras la guerra fue profesor en la Universidad de Estrasburgo y luego de 1940 trabajó en la Sorbona donde estuvo hasta la llegada del gobierno de Vichy ya que sus leyes racistas le prohibieron trabajar en el servicio público por ser judío. En 1929 fundó la revista Anales de historia y ciencias sociales junto a Lucien Febvre. Es a través de esta revista, y de su obra incompleta Introducción a la Historia, que traza algunas de las ideas fundamentales de la Nueva Historia: tomar en cuenta los rasgos sociales y económicos, y una nueva manera de acercarse a las fuentes. Esta última obra quedó incompleta porque fue fusilado por la Gestapo por su participación en la Resistencia Francesa.

En su escrito Introducción a la Historia Bloch habla sobre la diversidad de fuentes disponibles para el historiador y como el uso de estas puede crear distintos discursos. Menciona que las fuentes son infinitas pues todo con lo que el hombre (o mujer) tiene contacto nos puede dar información. Bloch ve necesario el no solo enfocarse en los grandes acontecimientos, pues también es historia lo cotidiano. En una parte del escrito hace mención de cómo Paul Valéry dice que la electricidad juega un lugar importante en la conquista del mundo, pero luego dice que estos detalles escapan al historiador necesariamente, por la falta de documentos sobre el tema. Esto indigna a Marc Bloch quien responde que es imposible la inexistencia de documentos sobre el tema ya que la Compañía de Electricidad debe tener archivos, estados de consumo, mapas de las redes, entre otras cosas. O sea, la información esta lo que hay que hacer es buscarla y analizarla.

El historiador debe evitar atarse a los documentos, sino observar la información que proviene del arte, las estructuras, las tumbas, etc.… Dado que el historiador no siempre es un experto en arte, en arqueología  o traducción es aquí que es necesaria la colaboración entre disciplinas. El historiador necesita de varias herramientas para poder enfrentarse a la complejidad de los hechos humanos.

Fernand Braudel

Braudel nació el 24 de agosto de 1902 y murió el 27 de noviembre de 1985. Historiador francés, nació en el Departamento de Mosa. En 1923 enseño historia en Argelia. Regresa a Francia en 1932 donde trabaja de maestro de escuela secundaria y se pone en contacto con Lucien Febvre. En 1939 entra de voluntario en la Segunda Guerra Mundial. Es capturado por los alemanes al año siguiente. Durante su tiempo como prisionero comienza a esquematizar su trabajo El Mediterráneo  y el Mundo Mediterráneo en la época de Felipe II. Luego de la guerra trabajo junto a Febvre en La Escuela de Estudios Avanzados en Ciencias Sociales. 

En 1962 escribió Historia de las Civilizaciones como base para un curso básico de historia, pero como que no siguió la narrativa tradicional de enfoque en eventos superficiales, fue rechazado por el Ministerio Francés de Educación. Braudel tenía una visión del tiempo en tres niveles: largo, mediano y corto. Este ponía más énfasis en la larga duración y menos a la corta duración, que son los acontecimientos. En su escrito El Mediterráneo plantea  que es de mayor importancia prestarle atención a los procesos de la historia que a los acontecimientos y propone, además, la unión con las ciencias sociales. Fernand Braudel en su escrito La larga duración habla sobre las mediciones de tiempo en la historia. Todo trabajo histórico trabaja con el tiempo. Braudel critica la historia tradicional por solo prestarle atención a los acontecimientos. El acontecimiento es dramático, pero de poca duración. Otra herramienta de medición de tiempo de la historia tradicional es el dividirla en decenas, veintenas y cincuentenas, lo cual para Braudel encierra al historiador en una visión cíclica. Es el rompimiento con la historia tradicional lo cual abre el camino para la historia cuantitativa. Aquí el historiador pierde la necesidad de atarse a medidas cuantitativas de días o años, sino que se enfrenta a nuevas medidas como una curva de precios, cambios demográficos, movimientos de salario, fluctuaciones en las tasas de interés, entre otras.

Luego Braudel pasa a hablar sobre la estructura. Menciona que para el observador social es una organización o coherencia, una relación entre las masas y las realidades. Para el historiador es también un orden, pero además es una realidad que el tiempo tarda en desgastar. Es aquí que se ve el papel de la estructura en la historia, ya que puede ser sostén u obstáculo. Cabe recalcar que la historia estudia los cambios, si la estructura es desintegrada relativamente rápido no presenta un problema, pero cuando es duradera y resiste mutaciones obstruye la historia.

Georges Duby

Duby nació el 7 de octubre de 1919 y murió el 3 de diciembre de 1996. Historiador francés especialista en historia, sociedad y economía de la Edad Media. Comenzó estudiando geografía histórica. Enseñó en la Universidad de Aix-en-Provence y luego en el Colegio de Francia. Georges Duby estudió mucho las mentalidades o sea el sistema de valores de la gente y como estos perciben su mundo. En esta corriente esta su libro Los tres órdenes: y lo imaginario del Feudalismo y en La Edad de las Catedrales. También muestra un interés por la reinterpretación, lo cual se ve en su libro El domingo de Bouvines. Duby además fue el primer director de La Sept, una cadena de televisión de programación educativa. En su libro la Historia Continua expresa la importancia del historiador como figura pública que puede hacer el pasado importante y excitante a las personas hoy en día.

En el fragmento asignado de La Historia Continua Duby hace un recorrido por la vida del término “mentalidades”. Comienza haciendo mención de Lucien Febvre, quien ha sido un punto en común con todos los historiadores que he mencionado, y su interpretación de las mentalidades. Febvre cree que se debe escribir la historia de las sensibilidades, de los valores. Estos están en continuo cambio pues cada época evoca una nueva visión del mundo, además advierte que el historiador debe tratar de separarse de las suyas o se arriesga a no entender nada. La palabra mentalidad ha pasado por una serie de significados. Aparece en el siglo 19 como simplemente aquello que pasa en el espíritu. Poco a poco se fue profundizando en su significado: ciertas disposiciones psicológicas y morales a la hora de juzgar las cosas. Según Duby el significado se precisó en 1952 con Gastón Bouthoul: “especie de residuo psicológico estable, hecho de juicios, de conceptos y creencias a los que se adhieren en el fondo todos los individuos de una misma sociedad”. Georges Duby acepta solo parte de esta definición pues como seguidor de la nueva historia piensa que en una sola sociedad hay distintos “residuos” y obviamente no cree que estos sean estables, pues están en contacto con el ambiente cambiante que se mueve con los tiempos. Es a estos cambios precisamente que el historiador debe prestarle atención. Sin embargo Duby dice que ya no utiliza la palabra mentalidad, porque le parece insuficiente. Aunque acepta que tuvo su utilidad, ya que sirvió para definir esa nueva interpretación de la historia; No una historia material sino, una historia de la perspectiva.  Incluso los marxistas, con su historia material aceptan que todo comienza cuando se forma la conciencia de clases, confirmando así que la mentalidad juega un papel importante en su teoría histórica, aunque sea de orden materialista.

Yanina Valcárcel Santana, Estudiante

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