Puerto Rico: su transformación en el tiempo

Historia y sociedad

  • Lo nuevo

  • Posts Más Vistos

  • Los mejores

  • Categorías

  • Historias y palabras

  • Visitantes

    • 880.800 hits
  • Comentarios de los lectores

    Imagen de Betances… en La americanización en Mayagüez…
    Imagen de Betances… en Betances y la epidemia del…
    Ismael Cancel en La Invasión de 1898: apuntes…
    yadiel en Transformaciones económicas y…
    Jose F. Bernal en Documento y comentario: Memori…
  • Archivos

  • Taller de trabajo

  • Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

    Únete a 3.568 seguidores más

Mitos, alianzas, elecciones

Posted by Mario R. Cancel-Sepúlveda en 24 agosto 2008


Mario R. Cancel

Mario R. Cancel

Historiador y escritor

Las ruinas de Puerto Rico no son sus estructuras coloniales o sus espacios abandonados: son sus figuras públicas. Dos candidatos a gobernador –Acevedo Vilá y Fortuño—conversaron en un espacio radial sobre los alivios contributivos para la clase media. Un tercero –el único economista— arribó sin invitación. El cuarto no asomó la cara.

Un legislador de rango –Aponte— desautorizó a su jefe político y perdió los estribos ante la prensa. Al otro día convocó una “sesión extraordinaria” –en lugar de unas “vistas públicas”— para discutir los dichos alivios ¿Quién manda en el PNP?

La sesión despachó el asunto contributivo en minutos. Lo que querían era autorizar a Aponte a presidir una comisión para investigar los gastos de la defensa del gobernador de sus 19 cargos federales. El asunto había llegado a los tribunales unos días antes. La oposición de las minorías fue reprimida apagando los micrófonos. San Inocencio gritó al tirano, y Vega Ramos solicitó la palabra sin éxito. Nelson del Valle, Lourdes Ramos y Rafael Rivera – de mayoría— celebraron la actitud de Aponte.

Es trágico que allí se encuentre el “futuro” del país

Mitos: elecciones 2008

No todos los ciudadanos han perdido la confianza en ese tipo de político profesional. A pesar de todo, un político agresivo y vulgar se ajusta a la imagen que atrae al elector promedio. Pero ¿cómo restituir la confianza de aquellos que se han resentido con esa praxis política? No se trata de un sector sin importancia sino del ciudadano opinionado que todavía espera que las elecciones pueden servir para algo.

Los publicistas de los partidos están jugando con una diversidad de mitos. Los expertos en imagen confían en el poder de esos relatos sintéticos, coherentes y mágicos.

El mito más poderoso y tradicional es el poder de la clase media. Convencer a ese sector de que los partidos están comprometidos con ellos no es fácil en un sistema que los expolia para pagar sus gastos excesivos.

El otro es el mito del pasado glorioso que conduce hasta el líder de turno. Las fiestas genesíacas de 25 y el 26 de julio sentaron a la mesa a Barbosa y Ferré con Fortuño; a Baldorioty y los Muñones con Acevedo Vilá. Irizarry Mora convocará a Lares, Albizu y Concepción como comensales. Figueroa, feliz de no tener pasado, se cuestionará si tiene futuro.

El tercero es la inocencia de los partidos políticos. La idea de que esas instituciones existen en nombre del bien común y no del bien privado, será funcional mientras llegan al poder. Tocados de esa imagen de “hombres santos” las figuras públicas descargan su “deber superior.” Después de enero de 2009, podrán traicionar el principio sin ninguna reserva.

Alianzas: elecciones 2008

¿Estamos ante un original realineamiento político? Por primera vez, tres partidos hablan de “soberanía” –popular, federal o nacional— El problema no está en la “soberanía” sino en el adjetivo que la acompaña. La “soberanía” significa diversas cosas pero el tablero de juego está dispuesto.

Claridad, un foro de las izquierdas, se alineó con el PPD otra vez. El sector de los “popustosianos antifederales,” confía en ese Acevedo Vilá enojado con el FBI. Una alusión al asesinato de Maravilla el 25 de julio fue suficiente para convencerlos. Para ellos siempre será preferible ser popular que pipiolo.

Un nuevo agente asoma la cabeza: los “pepereitas realengos” podrán regresar al PPD y al PNP cuando los expulsen de su organización por traición. Y la fantasmagoría de los “rosellistas empoderados” hará un valioso trabajo de zapa a favor del PPD.

El camino al infierno está lleno de extrañas intenciones… nadie ganará en noviembre de 2008.

Una respuesta to “Mitos, alianzas, elecciones”

  1. Hoy día la imagen que proyectan nuestros políticos deja mucho que desear. Tienen una mentalidad de “guapo de barrio” lo que les impide resolver inteligentemente los problemas que afronta Puerto Rico. No se pueden comparar a aquellos líderes del pasado donde reinaba el respeto mutuo. Estos políticos del ayer eran bienvenidos tanto por sus seguidores como de los partidos contrarios. Políticos como don Santiago Iglesias Pantín, don Antonio R. Barceló, don Rafael Martínez Nadal, don Prudencio Rivera Martínez, traian al pueblo un mensaje de altura sin recurrir a tácticas impropias contra el adversario. Eran respetados y admirados por sus correligionarios y por la oposición por igual. Los líderes de hoy pueden coger ejemplo de estos distinguidos hombres del pasado.

    Me gusta

Sorry, the comment form is closed at this time.

 
A %d blogueros les gusta esto: