Puerto Rico: su transformación en el tiempo

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Documento y comentario: La sociedad puertorriqueña del siglo 18 (1788)

Publicado por Mario R. Cancel-Sepúlveda en 29 enero 2010


Capítulo XXX: Carácter y diferentes castas de los habitantes de la isla de San Juan de Puerto-Rico

  • Fray Agustín Iñigo Abbad y Lasierra
  • Historiador

Los Europeos de diferentes naciones que se han establecido en esta isla, la mezcla de estos con los indios y negros, y los efectos del clima que obra siempre sobre los vivientes, han producido diferentes castas de habitantes que se distinguen en su color, fisonomía y carácter. Verdad es, que mirados en globo y sin reflexión, se nota poca diferencia en sus cualidades y solo se descubre un carácter tan mezclado y equívoco como sus colores; efecto sin duda de los diferentes mixtos de los transmigrados, que han comunicado con la sangre su color y pasiones á sus descendientes en este país.

Los primeros Españoles que se establecieron en esta isla corrigieron en parte el carácter de los indios, tomando de estos al mismo tiempo el modo de vivir, alimentarse y alojarse; dejaron mucha parte de las costumbres de su educación con su trato y mudanza de clima; la misma variación se observa en los animales, plantas y semillas que se transportan de España á la América. Con el arribo de los negros y de otros diferentes colonos de Europa, África y América, que forman la población de esta isla, ha resultado mayor variedad de colores y castas. Para facilitar su conocimiento distinguiremos las clases de hombres de que se forman.

Dan el nombre de criollos indistintamente á todos los nacidos en la isla de cualquiera casta ó mezcla de que provengan. A los Europeos llaman blancos ó usando de su misma expresión, Hombres de la otra banda. Estos no dejan de sentir los efectos del clima: por lo común, caen enfermos, pierden parte de la viveza de su color y de la sangre. Con todo conservan en general el carácter de su espíritu, son más industriosos y aplicados que los criollos. Estos son bien hechos y proporciona­dos; apenas se vé en toda la isla algún lisiado. Su constitución es delicada y en todos sus miembros tienen una organización muy fina y suelta y propia de un clima cálido; pero este mismo los hace perezosos, los priva de la viveza regular de las acciones y les da un color y aspecto que parecen convalecientes: son pausados, taciturnos y están siempre de observación; pero de una imaginación viva para discurrir é imitar cuanto ven: aman la libertad, son desinteresados y usan de la hospitalidad con los forasteros; pero son vanos é inconstantes en sus gustos. Tienen inclinación á las acciones brillantes y de honor: han manifestado intrepidez en la guerra y sin duda son buenos soldados para expediciones y campañas cortas, pues acostumbrados á una vida sedentaria sienten dejarla por mucho tiempo; se inclinan más á las expediciones navales y se dedican al corso y contrabando con afición y valentía; resisten mucho el hambre y tienen grande espíritu y resolución para un abordaje.

Miran con tedio á los Europeos: el demasiado ardor y vivacidad de estos en sus operaciones los incomoda y les domina siempre la emulación; pero los reciben con franqueza en sus casas, los alimentan y mantienen con gusto y se glorían de descender de ellos. Las mujeres aman á los Españoles con preferencia á los criollos: son de buena disposición; pero el aire salitroso del mar les consume los dientes y priva de aquel color vivo y agradable que resalta en las damas de otros países; el calor las hace desidiosas y desaliñadas; se casan muy temprano, son fecundas, aficionadas al baile y á correr á caballo, lo que ejecutan con destreza y desembarazo extraordinario.

Los mulatos, de que se compone la mayor parte de la población de esta isla, son los hijos de blanco y negra. Su color es oscuro desagradable, sus ojos turbios, son altos y bien formados, más fuertes y acostumbrados al trabajo que los blancos criollos, quienes los tratan con desprecio. Entre esta clase de gentes hay muchos expeditos y liberales para discurrir y obrar; se han distinguido en todos tiempos por sus acciones y son ambiciosos de honor.

Los negros que hay en esta isla unos son traídos de las costas de África, otros son criollos, hijos ó descendientes de aquellos sin mezcla de otra casta: los primeros son todos vendidos por esclavos; de los segundos hay muchos libres. Con todo no hay cosa más afrentosa en esta isla que el ser negro ó descendiente de ellos; un blanco insulta á cualquiera de estos impunemente con las expresiones más vilipendiosas; algunos amos los tratan con un rigor indigno recreándose en tener siempre levantada la vara de tiranos, de que resultan la infidelidad, deserción y el suicidio; otros los miran con sobrada estimación y cariño, haciéndolos instrumentos del lujo y vanidad empleándolos únicamente en el servicio doméstico: pero estos mismos llegan á sufrir el rigor de la esclavitud cuando el amo muere y pasan á otro, ó porque ha puesto su afición en otra cosa: entonces una cabaña estrecha y miserable les sirve de morada, su cama es el chinchorro de cordeles ó un cañizo de varas más propio para atormentar el cuerpo que para descansarlo; la tela grosera que cubre parte de su desnudez no los defiende de los calores del día, ni del rocío perjudicial de la noche; el alimento que se les da de cazabe, batatas, plátanos y cosas semejantes apenas basta para sustentar su miserable existencia; en fin privados de todo están condenados á un trabajo continuo, expuestos siempre á experimentar los rigores de un amo codicioso ó feroz.

Como vienen de diversas provincias son también de diversas inclinaciones, no obstante, se puede decir que su carácter y opiniones las forman en mucha parte sus amos propios: si estos los aman y tratan con cariño corresponden hasta el heroísmo; pero si son demasiadamente rígidos saben sufrir y disimular sus sentimientos hasta tener ocasión de vengarse, lo que ejecutan con venenos, empleándolos en los ganados, en los otros esclavos y en cuanto es útil á su enemigo; algunos especialmente los de Mina se quitan á sí mismos la vida persuadidos que van á renacer en su patria, que tienen por el mejor país del mundo: son muy inclinados al baile y á la música y mucho más al otro sexo y á la venganza.

De esta variedad y mezcla de gente resulta un carácter equívoco y difícil de explicar: pero á todos convienen algunas circunstancias que podemos considerar como características de los habitantes de Puerto-Rico: el calor del clima los hace indolentes y desidiosos; la fertilidad del país que les facilita los medios de alimentarse los hace desinteresados y hospitalarios con los forasteros; la soledad en que viven en sus casas de campo los acostumbra al silencio y cavilación; la organización delicada de su cuerpo auxilia la viveza de su imaginación que los arrebata á los extremos; la misma delicadeza de órganos que los hace tímidos, los hace mirar con desprecio todos los peligros y aun la misma muerte; las diferentes clases que hay entre ellos infunden vanidad y orgullo en unos, abatimiento y emulación en otros.

No hay duda que la esclavitud y abatimiento de los negros y demás gentes de color infunden en los Españoles americanos una cierta fantasía: desde su infancia se ven rodeados de hombres destinados á adivinar sus pensamientos. Este primer golpe de ojo al despertar la luz de la razón, no puede menos de entumecer su corazón con una idea ventajosa de sí mismos. Por otra parte poco acostumbrados á encontrar resistencia ni obstáculo en cumplir sus gustos, y á llevar los castigos propios de la juventud adquieren el espíritu de presunción; se crían sin trabajos y sin contradicciones, semejantes á los príncipes, que no han experimentado jamás las adversidades. Son generalmente frugales, de poco sueño y perspicaces; pero ambiciosos de gloria, achaque interesante á la política si saben utilizarlo los Gobernadores, á quienes tributan toda sumisión y respeto. Este es en suma el concepto que he formado de los naturales de esta isla, lo que se comprenderá mejor en el capítulo siguiente.

Tomado de Agustín Iñigo Abbad y Lasierra, Historia geográfica, civil y natural de la isla de San Juan Bautista de Puerto Rico (1788 / 1979)  Río Piedras: EDUPR.

Comentario:

Abbad y Lasierra establece el elemento central de los insulares: la mezcla racial y el carácter equívoco que ello produce. La ambigüedad o la indefinición, es propia de los puertorriqueños pero es un rasgo que se asume como un defecto. Lo español se ha diluido entre lo indígena, lo negro y las diversas migraciones europeas y americanas que han ido tocando la isla a través de los siglos.

Los  criollos son los nacidos en la isla independientemente de su raza o casta. Se trata de un concepto inclusivo que equivale a una idea de la nacionalidad. Los blancos o europeos españoles incluso- son vistos como extranjero o de la otra banda. La forma en que Abbad y Lasierra compara ambas clase es interesante. Las destrezas sociales de los blancos o europeos son superiores a las de los criollos, en especial laboriosidad. La preferencia de las mujeres por los blancos o europeos sirve para confirmar el argumento.

Los mulatos y los negros libres o esclavos, completan el cuadro. Abbad y Lasierra los trata con cierto aire de superioridad a la vez que resalta que las relaciones entre ambos y los blancos y los criollos son tensas. El discrimen racial es una actitud común en aquella época. La expresión “no hay cosa más afrentosa en esta isla que el ser negro ó descendiente de ellos” no significa otra. El cuadro de la vida inestable de los esclavos que sigue a la misma es un testimonio valioso de aquel injusto sistema.

El Fragmento cierra con una búsqueda de elementos en común en  aquel “carácter equívoco y difícil de explicar”. El clima y sus efectos sobre el carácter son la base de la nacionalidad para Abbad y Lasierra. Su condición de  “indolentes y desidiosos”, “desinteresados y hospitalarios”, la “delicadeza” y la “viveza de la imaginación” son producto del clima y la geografía tropical. Las ventajas sociales de los “Españoles americanos” los ha hecho gente fantasiosa y poco competitiva, si uso el lenguaje moderno.

  • Mario R. Cancel
  • Historiador y escritor
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22 comentarios hacia “Documento y comentario: La sociedad puertorriqueña del siglo 18 (1788)”

  1. Wilmarie Matos Vargas Sec.030 escribió

    Analisis de las lecturas de Andre Pierre Ledru y Iñigo Abbad sobre la sociedad de Puerto Rico del siglo 18:

    En la lectura de Iñigo Abbad y Lasierra se comenta sobre la descripción de las castas y como se distinguen entre ellas. Me llamó la atención cómo el autor resalta el clima de Puerto Rico a través de toda la lectura para describir los conceptos de la misma y cómo este afectaba a los españoles, ya que los hacía enfermar y les producía mucha ira el calor del trópico. Es curioso como prefiere resaltar la descripción de la isla con el clima en vez de comentar aspectos políticos, económicos o sociales. Además, insiste en que las mujeres prefieren a los españoles porque estos poseen prestigio, nombre y físicamente les atraen más que los criollos ya que estos, en ocasiones, les suele faltar una parte física del cuerpo y además que son vistos como no puros, al ser nacidos en Puerto Rico.

    Por otra parte, en la lectura de Ledrú, pude hacer una distinción en su interés por la naturaleza y el afán que posee por explorar la isla y sus bellezas para expandir su herbario. Hace relucir su interés en el momento que se enferma gravemente y nunca pierde su deseo por salir y seguir su búsqueda. Su distinción en las carreras de toros y las carrreras de caballo indica el gran valor social. Además del gusto por las fiestas que poseen los españoles, pero pude hacer una distinción a la hora de ver el calor humano de la sociedad de Puerto Rico ya que, en el momento de celebrar fiestas, no hay distinción de razas y todos se unen para celebrar sin importar las difeencias, simbolo notable de nuestra puertorriqueñidad y el gusto que tenemos por el jolgorio. Ledrú hace referencia a la mujer francesa, pero al hablar de la mujer puertorriqueña las describe como seductoras y amazonas de Puerto Rico con las que las francesas no pueden competir. Una distinción que pude notar en esta lectura es el tránsito de lanchas que transcurría en esta época por nuestros ríos, lo cual en estos tiempos no me logro imaginar me parece muy interesante.

    Para concluir, haré un contraste entre las dos lecturas en dos aspectos el clima y el discrimen racial o esclavos. Iñigo Abbad en su lectura como mencioné anteriormente describía que los españoles no lograban acoplarse bien a el, lo cual los hacía enfermar, perder la viveza y color en la sangre. Por el contrario Ledrú, siendo francés, el clima pudo ser que lo afectara pero no fue impedimento para seguir adelante con su expedición en la isla. Esto puede tener impacto en la perspectiva o la motivacion de las personas, quizás para los europeos no se sentían a gusto con el clima pero no podían hacer nada porque estaban detrás de nuestras riquezas. En cambio el francés le interesaba su pasión por lo que disfrutaba. Por otra parte, en cuanto al discrimen racial, vemos como ambos pueden expresar cierta resistencia hacia la esclavitud, pero al Abbad ser español no puede expresarlo libremente por los prejuicios implantados por ellos ya que sino estaría en graves problemas; en cambio Ledru no se limita a la hora de expresar lo que siente ya que no tiene nada que perder, lo podemos notar en la cita cuanto visita a Don San Benito y observa que posee esclavos en su hacienda lo cual le parece extraño, pero internamente como que le parece normal observarlo.

  2. Eduardo Adames escribió

    En el siglo 18 también se destaca al fraile Iñigo Abbad y Lasierra. Él, en uno de sus escritos, nos refleja como surge el mito del clima con los Europeos y como el clima cambia el carácter en la isla. Como por ejemplo, el calor del clima los hace indolentes y desidiosos. Hacen una comparación continua de las diferentes etnias raciales de la isla. Todo ser humano nacido en Puerto Rico es llamado Criollo, y a los Europeos los llaman blanco o de otra banda (extranjeros).

    Dicta que los Europeos son mejores para ser jefes de industrias ya que son más aplicados y observadores. Además, que los presenta como sangre pura y bien proporcionados. Sin embargo de los Criollos nos dice que sienten una cantidad de celos hacia los europeos, pero aunque no les agradan les sirven ya que entienden que su nivel social era mayor. Las mujeres aman a los Españoles, lo que se entiende que es por que los españoles tienen cierto nivel social mayor que el de los Criollos. Ese hecho refleja el grado de interés que tienen las mujeres y hombres en el siglo 18 con respecto a los europeos.

    Los Criollos blancos, trataban con desprecio a los Mulatos humillándoles. Sin embargo a los mulatos se les describe como fuertes y que les agradaba el trabajo. A los negros los ve como un objeto de vida, ya que eran comprados y al morir, sus amos se le pasaban a otro. Se nota frecuentemente el racismo, ya que era insultados por los blancos. Estos se les trataba mal y eran considerados infieles. Pero destaca que el carácter de los esclavos era forjado por sus amos. Menciona que los esclavos que eran tratados con cariño, eran capaces de defender a sus amos a toda costa. Como al contrario y lo más común era que si los trataban mal, desearan vengarse de ellos.

  3. Mario R. Cancel escribió

    Un fragmento muy interesante se ve el contraste las diferentes castas en Puerto Rico , como se distinguían unas de otras y describiendo el estilo de vida de cada una. Pero la más interesante es la vida del negro africano o el descendiente del mismo estaban segregados y no se les trataba de igual forma , así lo podemos comprobar con esta cita “no hay cosa más afrentosa en esta isla que el ser negro ó descendiente de ellos”. Esto es una pequeña prueba de lo que representaba ser negro en esta época. Aunque hoy día sea diferente, hemos incluido en nuestra vida social y cultural la palabra “negro” para referimos a cualquier cosa como feo, malo o hasta tenebroso. Por ejemplo “la magia negra”, “un gato negro”, ir vestido de negro en algunos casos representa muerte o luto, “tengo una hambre negra”, “tiene ese corazón negro”… entre otras. Estos son algunos ejemplos de que aunque el racismo se redujo con el pasar de los siglos. Utilizamos frases para referirnos a algo o alguien de mala forma.

    Paula L. Acevedo Barbosa

  4. Alvin J. Ramírez escribió

    El texto habla de las diferentes razas y personalidades de los grupos en el siglo 18. Los primeros españoles en llegar a la isla, corrigieron el carácter de los indios y los amoldaron a lo que ellos creían que tenía que ser. Con el arribo de estos y los negros se forman en la isla las diferentes castas y la variedad de colores. Surgen en primer plano los criollos, que son los que nacen en la isla no importa de su decendencia ni casta. Los blancos o europeos a los que llaman Hombres de otra banda. Estos caen enfermos por el clima y en parte son más aplicados que los criollos, su constitucion es más delicada.

    Están los negros traídos de África o mulatos traídos por los mismos para traerlo como esclavos para tareas y venderlos. Pueden utilizarlos en trabajos forzosos o domésticos. Los discriminan racialmente y tenían diferentes formas de pensar o muchas veces el amo les inculca las creencias. Estos piensan diferente y a veces quieren hasta vengarse del amo o suicidarse para reencarnar en sus tierras. De todas estas variaciones y diferencias se forman los naturales de la isla para este siglo.

  5. Eric J. Sambolín Morales escribió

    A través de la historia, en diferentes continentes, con diferentes culturas y razas, existen textos históricos donde se repite una y otra vez los relatos de como los denominados “blancos” han maltratado, sometido y segregado a los habitantes oriundos del lugar que conquistan. Siempre infiriendo su superioridad en todos los aspectos sociales, culturales y religiosos sobre los aborígenes que consiguieron adaptarse y vivir apropiadamente a sus circunstancias particulares geográficas y climáticas.

    En esta ocasión el escritor sugiere que aún con todas las capacidades y “buenos genes” que tienen los españoles sucumben como cualquier otra etnia sucumbiría al cambio en clima, alimentación y otros factores locales que hace que disminuyan ciertas cualidades y/o capacidades innatas de su raza. El criollo por su parte, se adaptó a esas variantes para sobrevivir, aclimatación que lo dotó de ciertos atributos y deficiencias. Hoy día arrastramos muchas de esas virtudes y defectos que nos hacen típicamente puertorriqueños. Aún, cuando el escritor muestra su inclinación racista, no puede ocultar las virtudes del mulato y del negro. Virtudes de carácter y laboriosidad que los hace de “buenos genes” para sobrevivir los embates climáticos y del maltrato social, pues su medio ambiente original es uno extremo y brutal.

    Escencialmente, cada raza no es ni superior, ni inferior,simplemente es el reflejo de una serie de factores sociales,culturales,políticos,geográficos y demográficos que son necesarios para el balance natural.

  6. Christina Rodríguez Cruz escribió

    Fray Agustín Inigo Abbad y Lasierra habla sobre los europeos de diferentes naciones, la mezcla de los indios y los negros con los espanoles. Además nos habla como el clima influye sobre estos. Hay rasgos que distinguen las castas como su color, fisonomía y carácter. Nos relata como los primeros espanoles querían “corregir” el carácter de los indios cambiándole toda su rutina y modo de vida.

    Además de los indios, nos habla sobre los negros y cómo vienen de diferentes costas de África. Nos especifica las clases de hombres que existen en la sociedad puertorriqueña del siglo 18. Primero, los criollos que él los denomina como todos los nacidos en la isla de cualquier mezcla. Segundo, los europeos le llaman blancos o hombres de la otra banda. Los blancos no se adaptan al clima y caen enfermos. Las mujeres les encantan los españoles en especial a las criollas. Tercero, los mulatos, son la clase más predominante, hijos de blanco y negra. Los blancos criollos los tratan con desprecio. En conclusión, Abbad y Lasierra establece la mezcla racial y la superioridad de los blancos y los criollos. El discrimen racial que existe en la sociedad puertorriquena durante el siglo 18.

  7. Juan E. García González escribió

    En este artículo, Abbad y Lasierra habla sobre el Puerto Rico en el siglo 18. Empieza escribiendo cómo la isla ha sufrido mutilaciones y cambios desde que su raza fuera mezclada con los españoles y negros, el impacto socio-cultural que tuvo la isla a la llegada de los españoles y el clima que le afectan a los sobrevivientes. A las mujeres el clima les dañaban los dientes y el calor las desaliñaban lo cual no le ayudaba mucho a la conquistar a los españoles ya que ellas preferían a los españoles. Estos factores llevan a que se han desarrollado diferentes castas de habitantes que se distinguen en su color, fisonomía y carácter. Argumenta y hace claro que los españoles cambiaron las costumbres socio-culturales de los indios para el beneficio propio.

    Cuando los españoles observaron los diferentes cambios de raza que hubo en la isla, empezaron a colocarles “labels” para así tener una clasificación de cada persona según sus rangos y según sus características. Dan el nombre de criollos a todos los nacidos en la isla de cualquiera casta o mezcla de que provengan. A los criollos el clima les afectaba en que eran anémicos, pero esto no impide que sean más industriosos. Adicional a ello, los criollos eran de inclinación a las acciones brillantes y de honor. Otra clasificación para los hijos de blanco y negra eran los mulatos, este grupo son los que componen la mayor parte de la población de esta isla. Su color es oscuro, le parecía desagradable y eran tratados con desprecio por los criollos.

    Los negros que eran traídos de las costas de África eran vendidos como esclavos. Otros negros eran criollos descendientes de otra casta, pero muchos de ellos eran libres. Los negros eran tratados malamente y muchas veces terminaban suicidándose. Algunos negros corrían la suerte de que sus amos los estimaran y los empleaban al servicio doméstico. Eran condenados a un trabajo continuo. Si los tratan bien son fieles hasta el fin pero si los maltratan pueden llegar a vengarse. De esta variedad y mezcla de raza resulta un carácter equívoco y difícil de explicar según nos dice Abbad y Lasierra.

  8. Mario R. Cancel escribió

    Omar I. Colón Muriel

    En el artículo del Fray Agustín Iñigo Abbad y Lasierra sobre Puerto Rico en el siglo 18, vemos una exposición prejuiciada de la población puertorriqueña “criolla”. Es curioso como el Fray divide los criollos en castas y cómo los jerarquiza por color y mezcla. Mientras más cercano la herencia al europeo, al blanco, mejor. De hecho, el Fray le dedica más de un párrafo a la defensa y exaltación del español (europeo); cuando se refiere a la influencia de los europeos usa el verbo “corregir”, dice que las mujeres prefieren a los blancos europeos, que son valientes y “de gran espíritu” y asegura que al resto de la población los “domina la emulación” cuando se trata del español. Mientras más oscura se torna la piel, peor es, eso el Fray lo deja bien claro. Es obvio que los europeos de ese momento tenían una idea muy clasista y elitista de su herencia. Otro dato curioso es la carga que Abbad le da al clima. Ya sea para ilustrar lo difícil que es para los pobres blancos europeos (por su “ constitución delicada”), para denotar la dejadez y pereza de las mujeres o la indolencia general del criollo, el Fray recurre al clima y no a factores políticos o culturales. Por último, nos pareció interesante como el autor asume un tono de simpatía cuando habla de los negros. En algún momento hasta da la impresión, o uno puede pensar, que el Fray Agustín tenía inclinaciones abolicionistas. Sin embargo, sabemos que esto no es cierto, el Fray estaba a favor de la esclavitud, pero comoquiera contemplamos la posibilidad de que, quizás, ya el discurso humanista estaba cobrando importancia y eso trae cambios significativos en el futuro.

  9. Jaime Vallés Pesquera escribió

    Fray Agustín habla de la sociedad puertorriqueña en el siglo 18 a base de unos criterios específicos. Habla sobre las condiciones de vida, la apariencia física (a la cual le presta mucha importancia), y de sus modos de vida. Se nota que en sus pensamientos hay una tendencia marcada en el prejuicio y veía a los puertorriqueños como inferiores, hasta los mismos españoles que venían a vivir a Puerto Rico cobraban esa inferioridad, ya no eran españoles puros.

    También habla sobre la esclavitud y de la condición del esclavo, la cantidad de esclavos que había y cuán influyentes eran en la sociedad puertorriqueña. Algo interesante que notar también es que habla de las mujeres, pero no abarca mucho al tema y solamente le dedica unas 2 o 3 oraciones a la condición de las mujeres en la isla. En fin, Fray Agustín habla de ciertas cosas en la sociedad puertorriqueña que el considera importantes, cuando quizás se le escapaba la esencia real de lo que era Puerto Rico, los detalles y las interpretaciones, estoy muy consciente, hay que entender que son miradas a través del cristal en que el fraile lo vió.

  10. Katherine Irizarry Rivera escribió

    Esta lectura es bien interesante ya que vemos los efectos del clima en la mezcla de Europeos, indios y negros. Estas castas se distinguen por su carácter, su color y fisonomía.

    Al llegar los primeros Españoles, éstos copian parte de sus costumbres, tanto el modo de vivir, alimentarse y alojarse. Así corrigieron parte del carácter de los indios. Cuando llegan otros colonos y negros de Europa, África y América es que aumenta la variedad de colores y castas.

    Cuando habla de criollos, se refiere a todo el que ha nacido en la isla. A los Europeos los llaman blancos u “Hombres de la otra banda”. El clima de la isla los afecta ya que se enferman y se ponen anémicos, pero esto no impide que sean más industriosos y aplicaddos que los criollos. Los criollos eran perezosos, vagos, copiaban lo que otros hacían pero eran hospitalarios con los forasteros. Se dedicaban hacer tareas cortas, especialmente las expediciones navales, corso y contrabando.

    Las mujeres prefieren a los Españoles sobre los criollos. Pero el clima no les ayudaba ya que se les dañaban los dientes y el calor las desaliñaban.

    Los mulatos eran la mayor parte de la población de la isla. Eran hijos específicamente de hombre blanco y mujer negra. En la descripción física vemos el racismo plasmado cuando dicen que “su color es oscuro y desagradable”, ojos turbios, eran altos y bien formados, acostumbrados al trabajo más que los blancos criollos. Eran ambiciosos de honor.

    Los negros que eran traídos de las costas de Africa, son vendidos como esclavos, los otros negros son criollos descendientes de otra casta, pero muchos de ellos eran libres. A éstos los trataban mal y muchas veces terminaban suicidándose. Algunos tenían suerte de que sus amos los estimaran y los empleaban en el servicio doméstico. Eran condenados a un trabajo continuo. Si los tratan bien son fieles hasta el fin pero si los maltratan pueden llegar a vengarse.

    Los Españoles americanos vivían en un mundo de fantasía, ya que ellos creían que todos podían caer ante sus pies. No había obstáculos en cumplir sus gustos. Se criaban sin trabajos, semejantes a los príncipes. Eran ambiciosos de gloria.

    Siempre vimos una cadena de discriminación Blancos-Criollos-Mulatos y Negros.

  11. Este documento comienza con el establecimiento de los europeos en la isla y las diferentes mezclas que surgieron como concecuencia de tal evento. Primero describe como “criollos” a todo aquel que había nacido en la isla sin importar la casta. Se caracterizaban por su poca laboriosidad desde un punto de vista español y eran muy hospitalarios y desprendidos hacia el forastero. Luego menciona a los españoles o europeos que los llamaban como “blanco” o “los del otro bando” y los describe como muy laboriosos y industriosos además como los más codiciados por las mujeres puertorriqueñas.

    Luego de hacer una breve descripción sobre la mujer de Puerto Rico, descrita como muy sencilla y de menor clase que la mujer española, comienza hablar sobre los “mulatos”, descritos como hijos de BLANCO CON NEGRA y como la mayor parte de la población puertorriqueña. A pesar de no ser de color negro puro el autor describe su color como oscuro y desagradable así como si ser mezcla de blanco y negra fuese muy desagradable. Sin embargo por su descendencia eran más fuertes y aguantaban más trabajo que el criollo blanco, y añade que eran ambiciosos y de mucho honor a pesar de ser muy despreciados.

    Finalmente termina describiendo a los negros como dividiéndolos en dos tipos; los traídos desde África y los nacidos en la isla. Los primeros eran casi siempre esclavos. Su relación con los amos dependía de si los ponian a trabajar duro ó a hacer tareas domésticas suaves. Esto explica que sus caracteres podían cambiar de acuerdo a su estilo de vida. Muy importante es que el autor no enfatiza en su color como si no fuese algo tan importante para la mezcla, simplemente menciona que no habia nada peor en esa época que ser negro.

  12. Michelle L. Ocasio Feliciano escribió

    Fray Agustín Iñigo Abbad y Lasierra destaca la jerarquía de castas o clases especiales en la sociedad, los cuales surgieron por la mezcla de razas y sangre entre los españoles, los indios y los negros. La división principal se encontraba entre los blancos y los criollos.

    Los blancos eran los europeos mejor conocidos como “hombres de la otra banda”. Eran considerados más industriosos y aplicados que los criollos, pero el clima tropical hacía que cayeran enfermos y perdieran su color. Los criollos eran todas las personas nacidas en Puerto Rico sin importar su casta. Estos se subdividían en criollos blancos, mulatos y negros.

    Los criollos blancos se caracterizaban por ser observadores, de buena imaginación, amadores de la libertad, vanos e inconstantes,acostumbrados a una vida sedentaria y con inclinación a acciones honorables. Eran pausados a causa del clima y considerados “vagos”; sin embargo, encuentro que esto es una contradicción ya que los criollos eran reconocidos por su valentía y talento como corsarios y contrabandistas. De otro lado, las mujeres eran de buena disposición y preferían a los europeos. No eran consideradas tan bonitas com las mujeres europeas porque el aire salitroso les consumía los dientes y su piel no tenía un color saludable. Se caracterizaban por casarse muy temprano y tener muchos hijos.

    Los mulatos eran los hijos de hombre blanco y mujer negra, ya que las mujeres criollas preferían a los europeos blancos como antes mencionado. Los mulatos componían la mayoría de la sociedad y se distinguían por tener piel y ojos oscuros, ser fuertes y estar acostumbrados al trabajo duro. Eran muy despreciados y por esto eran ambisiosos por honor.

    Por último, había dos tipos de negros: los que fueron traídos de África, que eran usualmente esclavos, y los que nacieron en Puerto Rico, que eran usualmente libres. Fueron maltratados por blancos, vivían en pequeñas cabañas, vestían con trapos y la comida que tenían no era suficiente para alimentarlos. Se caracterizaban por ser fieles si tratados bien, ser vengativos si tratados mal y se suicidaban con esperanzas de nacer de nuevo en África.

    Quisiera resaltar que el autor no menciona los efectos del clima en los mulatos y negros. Esto puede ser porque estaban acostumbrados a un clima tropical o porque eran “inferiores” y no importaba que el clima los afectara.

  13. Dimary Amaro Garcia escribió

    La mayor parte de la lectura se basa en una descripción bastante detallada de como él observa a las personas que viven en el Puerto Rico del siglo 18. El texto comienza indicándonos que al llegar los europeos de las distintas naciones se establecieron en PR y se mezclaron con los indios y negros, produciendo diferentes castas. Estas castas se diferencian unas de las otras en el color de piel, fisonomía y carácter.

    Fray Agustín Iñigo Abbad y Lasierra hacen todas las ocasiones una exaltación a los tanto a los europeos que viven en su nación como los que se establecieron en la isla, esto si lo llegamos a comparar con las otras casta. Estos aún conservan su carácter y la buena proporción del cuerpo, son más industriosos, “majestuosos” y aplicados. Pero, en la descripción física que hace de los mismos dice que al igual que los otros habitantes han sido afectados por el clima de la isla, este los han convertido en perezosos, han perdido la fuerza, su color de piel y sangre. En mi opinión puedo inferir que autor utiliza la metáfora de la perdida de la viveza de la sangre, para indicarnos que estos se han mezclados con otras clases de razas consideradas inferiores y deshonrosas.

    Se le llama criollo a toda persona nacida en la isla sin importar el color de piel. Este los describe como desidioses (feos), hospitalarios, desinteresados, indolentes y sobre todo admiran el valor de los europeos. Al describir las mujeres criollas nos dice, que estas prefieren a los españoles (en mi opinión el autor nos vuelve hacer una exaltación hacia la majestuosidad de los hombres europeos). Además, las describe como “feas” a causa del clima de la isla; y las cataloga útiles sólo para tres cosas: ser fértil, para el baile y para correr a caballo.

    Los mulatos de la isla son los hijos del hombre blanco y la mujer negra. Estos guardan la buena proporción del cuerpo de los blancos, por dicha razón son más fuertes y acostumbrados al trabajo que los criollos. Pero, al estar mezclado con la casta más deshonrosa se les considera desagradables y jamás serán tratados como a sus padres.

    Por último, describe a la casta negra como lo peor que le pudiera ocurrir a una persona; “con todo no hay cosa más afrentosa en esta isla que ser negro o descendientes de ellos”. Los negros criollos son en sus mayoría libres, pero al igual que todos los demás son tratados de la peor manera por los blancos. Su carácter se a moldea al de su amo, y si este les trata con cariño estos le responden con heroísmo, pero si al contrario estos son rígidos pueden disimular muy bien sus sentimientos y esperar la oportunidad para vengarse de ellos.

    Al concluir nos dice el autor que: “de esta variedad y mezcla de gente resulta un carácter equívoco y difícil de explicar: pero á todos convienen algunas circunstancias que podemos considerar como características de los habitantes de Puerto-Rico: el calor del clima los hace indolentes y desidiosos; la fertilidad del país que les facilita los medios de alimentarse los hace desinteresados y hospitalarios con los forasteros; …; las diferentes clases que hay entre ellos infunden vanidad y orgullo en unos, abatimiento y emulación en otros”. En mi opinión en este párrafo es como si el autor quisiera subsanar las palabras tan duras con las que hace las distintas descripciones de los habitantes de la isla. Tal vez para que estos no dejen ser tan hospitalarios como lo dice en diversas partes del escrito, y como dice en la misma oración “todos convienen algunas circunstancias que podemos considerar como características de los habitantes de Puerto-Rico”.

  14. Taniushka A. Tomas escribió

    En esta lectura, el autor hace clara su jerarquía y sus prejuicio. Comienza hablando de los blancos españoles que encabezan la sociedad, y termina con los negros inferiores. En cuanto a carácter, los blancos españoles son descritos como industriosos, aplicados, vivaces y presumidos; mientras que los criollos son creativos, desinteresados y buenos soldados (para misiones cortas). Las mujeres – que forman su propia casta – se describen como “dispuestas” y fecundas; además, prefieren a los españoles sobre los criollos. Las malas cualidades de estas castas se las atribuyen al clima: los españoles se enferman, los criollos son sedentarios, y las mujeres son desaliñadas.

    Por otro lado, el carácter de un negro no depende del clima, sino del trato que le de su amo: un amo bueno va a tener un esclavo fiel, mientras que un amo malo tendrá un esclavo resentido y vengativo. El autor dice que no hay nada peor en Puerto Rico que ser negro. La última casta – y a la que pertenece la mayor parte de la población – es la de los mulatos que surgen de la unión de blanco y negra; estos son más trabajadores y fuertes que los criollos, aunque son de apariencia más desagradable.

    Estas últimas dos castas son vistas con desprecio y prejuicio tanto por los criollos blancos como por los españoles. Irónicamente, los españoles que viven como reyes en la Isla se enferman con frecuencia, mientras que los negros esclavos que viven en las peores condiciones se mantienen fuertes y trabajando.

  15. Eric J. Bosques escribió

    En este documento el autor se centra en analizar y describir las diferentes castas y los diferentes efectos del clima sobre ellos. Claramente se nota un orden de poder comenzando con los “blancos” que son los de mayor reputacion y poder. Estos se ven altamente afectados por el clima, se enferman ,cambian de color y se les ve como peresosos. Aun asi son los mas industriosos y poderosos.

    Luego le siguen los criollos, que son hijos de blancos nacidos en la isla. Estos son discriminados por los “blancos puros” ya que los ven inferiores. Los criollos son guerreros, aman la libertad y muchos de ellos se dedican al corso. Tienden a ser de cierto modo hipocritas con los blancos aunque dicen sentirse orgullosos de su desendencia. Las mujeres tienen por preferencia a los criollos.

    El otro grupo que le sigue son los mulatos. La mayor parte de la poblacion se compone de estos y son hijos de blancos con negras. El autor los describe como cosas feas y desagradables, pero estos son fuertes y están acostumbrados al trabajo.

    Y por último estan los “negros puros”. La mayoría provienen de las costas de África y son los más discriminados en la isla, suelen ser maltratados y su dieta es muy pobre. Los negros son totalmente deshumanizados, son objetos para el lucro de los blancos. Cuando son “bien tratados” pueden ser muy fieles y heroicos, pero cuando se molestan aguantan presion hasta el momento indicado y son muy vengativos.

    Con este documento podemos ver que en el siglo 18 había una muy mala distribución del poder y de las riquezas ya que estas solo eran disfrutadas por una minoría de blancos abusadores y la gran mayoría del pueblo vivía en pobreza y sin casi ningún derecho.

  16. William Roldán escribió

    Se describe a los criollos como todos los nacidos en la isla de cualquier casta o mezcla de la que provengan. El clima cálido los hace perezosos, los priva de la viveza regular de las acciones y les da un color y aspecto que parecen convalecientes: son pausados, taciturnos y están siempre de observación; pero de una imaginación viva para discurrir e imitar cuanto ven. Aman la libertad, son desinteresados y usan de la hospitalidad con los forasteros. Miran con tedio a los Europeos, el demasiado ardor y vivacidad de estos en sus operaciones los incomoda y les domina siempre la emulación; pero los reciben con franqueza en sus casas, los alimentan y mantienen con gusto y se glorían de descender de ellos. Tienen inclinación a las acciones brillantes y de honor. Se han manifestado excelentemente en la guerra y sin duda son buenos soldados para expediciones y campañas cortas. Las mujeres aman á los Españoles con preferencia á los criollos: son de buena disposición, pero el aire salitroso del mar les consume los dientes y priva de aquel color vivo y agradable que resalta en las damas de otros países. El calor las hace desidiosas y desaliñadas. Se casan muy temprano, son fecundas, aficionadas al baile y á correr á caballo, lo que ejecutan con destreza y desembarazo extraordinario.

    Los mulatos, son los hijos de blanco y negra. Su color es oscuro desagradable, sus ojos turbios, son altos y bien formados, más fuertes y acostumbrados al trabajo que los blancos criollos, quienes los tratan con desprecio. Entre esta clase de gentes hay muchos que se han distinguido en todos tiempos por sus acciones y son ambiciosos de honor.

    Los negros son traídos de las costas de África y otros son criollos, hijos o descendientes de aquellos sin mezcla de otra casta. Los traídos de África, son todos vendidos por esclavos, maltratados por sus amos fuerza limpia; pero hay de aquellos que son tratados con cariños por sus amos y son como bienes de lujo dedicados mas bien a lo doméstico. De los negros criollos hay muchos libres pero aún así en la isla no había cosa más que el ser negro ó descendiente de ellos. Los blancos los insultaban con las expresiones más groseras sin importar donde.

  17. Armando Pietri Rosado escribió

    El texto comienza dando una breve información sobre la llegada de los europeos. Habla de la mezcla que ocurre entre los diferentes tipos de individuos que vivían en la isla en ese momento. Además de eso expone características de todas las castas de las que habla. Desde lo físico, cultural, religioso y mental. Al leer cuidadosamente, se nota que el autor Fray Inigo Abbad elabora una especie de jerarquía en cuanto a su visión de los diferentes habitantes de la isla. Comienza con los españoles y de este grupo habla con favoritismo ya que los pone como los mas astutos, honorables y muy buenos soldados. No olvida tampoco exponer y hablar de su espíritu orgulloso.

    Luego de este grupo habla sobre los criollos. A este grupo se les conoce como los nacidos en la isla sin importar de que color sean. A este grupo los describe como vagos y feos. Luego de esto habla sobre los mulatos en ellos se le refiere como de color sucio y comenta sobre el problema social que este grupo tiene con sus hermanos criollos blancos. Los criollos blancos tratan con un cierto desprecio a los mulatos.

    Luego de este grupo llegan los negros los cuales eran traídos desde las costas de Africa. Este grupo servia como mano de obra esclava, sin embargo, algunos de estos conseguían la libertad o trabajaban para un amo bueno. Si te das cuenta Fray Inigo trata este grupo con cierta piedad y con pena. De este modo, se siente su aire de superioridad. Como el Mariscal de Campo Alejando O’Reilly, Fray Inigo estudió la población y los problemas en que la isla se encontraba. Si se sigue el texto por esa linea se nota que el autor solo ve problemas sociales y religiosos ya que habla de ellos en varias ocasiones. Se puede decir que habla sobre el clima y los cambios que efectuó en los europeos. También nos habla sobre la dieta que los habitantes tenían en aquella época en la isla.

  18. Enid M. Santiago Meléndez escribió

    En este documento se presentan las diferentes castas que existían en la población de Puerto Rico. El primer grupo mencionado es el de los españoles o los también llamados europeos. Estos se establecieron en la isla e influenciaron en la forma de ser de los indios y también adquirieron costumbres de ellos como la forma de vivir y alimentarse. Debido a los factores climáticos ellos cambiaron muchas de sus costumbres como la alimentación y la educación. El clima también influenció en su salud, en su color de piel y de la sangre, que en este caso sería el carácter, el calor los hacía perezosos.

    Los criollos, los nacidos en la isla, miraban a los españoles desganadamente, sin embargo, al momento de recibirlos en sus casas, los trataban muy cordialmente. En cuanto a las mujeres se menciona que preferían tener de pareja a los criollos, se casaban temprano, eran fecundas y que por efectos del clima evitaba que las damas se resaltaran igual que en otros países debido a que el aire salitroso del mar le consumían los dientes. Iñigo Abad y Lasierra describe a los mulatos como algo muy desagradable. Algunos de los rasgos físicos que menciona son: altos, ojos turbios, color oscuro y bien formados. Estos estaban más dispuestos al trabajo y componían la gran mayoría de la población. Iñigo menciona como era el trato entre castas sociales siendo la raza negra la más despreciada. Toda esta variedad de costumbres definían la personalidad del puertorriqueño como pueblo sin distinguir entre clases sociales, por ejemplo, menciona que el clima los hacía indolentes y desidiosos, lo fácil que era alimentarse los hacía desientersados y hospitalirios con los forasteros entre otros

  19. Carlos A. Rivera Pagán escribió

    Conociendo al escritor y su condición de fraile de la orden benedictina pero, sobre todo español de nacimiento en su tierra, tiende a enmarcar un análisis algo subjetivo respecto a su descripción de las razas y aplicarle ciertos adjetivos menospreciando la raza. Las distinciones que hace el fraile más bien derivan desde su color de piel y del lugar de nacimiento. Al realizar la descripción el autor hace referencia a los mezclados como “perros satos” ya que, no es un color puro como el caso del blanco o negro.

    Al igual, como en estos tiempos presentes, siempre hubo una tendencia de imitar al poder dominante de la isla. Esto también, en parte, se veía en las instituciones con sus esclavos el cual estos partían de ideas y educación de sus amos por lo que creaba un ciclo vicioso arrastrándolo a través de la sociedad.

  20. Aysha N. González Santiago escribió

    Aysha N.González Santiago Grupo#2

    El documento presenta las diversas clases sociales de PR en el siglo 18, el autor los describe por orden de jerarquía. Comienza describiendo la superioridad de los españoles comparando el carácter que estos tomaron de los indios como la forma de vivir y comer pero argumentando que los españoles le dejaron algo muy valioso que fue la educación. Menciona a los europeos como los llamados ¨blancos¨ o ¨hombres de la otra banda¨ como ellos mismos se llamaban, que por causa del clima de la isla cayeron enfermos, perdían su viveza del color y la sangre, pero argumentaba su superioridad diciendo que estos eran más industriosos y aplicados que los criollos. El autor se contradice al describir a los criollos los cuales eran todos los nacidos en la isla no importando su origen, al decir que estos eran vagos, de físico grande y fuerte además de que se dedicaban al corso y contrabando. Por un lado, los describe como vagos pero, por otro lado, los describe como personas de mucha valentía.

    Otro argumento que describe la superioridad de los españoles es al decir que las mujeres los preferían antes que a los criollos y describe a estas como unas mujeres feas que el clima le ha dañado su dentadura y le priva del color vivo que resalta a las demás de otros países. Luego describe a los mulatos los cuales eran la mayor parte de la población de P.R. para ese entonces. Estos eran hijos de blanco con negra y su color era un oscuro desagradable, pero estaban bien formados y fuertes, acostumbrados al trabajo y los criollos los miraban con desprecio.

    Al final describe a los negros los cuales algunos eran traídos de las costas de África y otros eran criollos, los primeros eran vendidos como esclavos y los segundos muchos eran libres. Su comportamiento dependía del tipo de amo que tenían. A los que trataban rígidamente esperaban el momento para vengarse, envenenando al ganado a otros esclavos y hasta a su propio amo. Algunos se suicidaban con la creencia de que iban a renacer en su tierra. El autor termina el documento describiendo en breve un poco de la vida de los españoles americanos los cuales no estaban acostumbrados a trabajar y eran semejantes a los príncipes. En fin este es el concepto que Fray Agustín Iñigo Abbad y Lasierra tenía de los naturales de la isla.

  21. Laura A. Mattei Velázquez escribió

    Desde la perspectiva del autor podemos inferir claramente las diferencias raciales, climáticas entre otras que encontró en la isla. Fray Iñigo hace una síntesis para explicar la convivencia y comportamiento entre los habitantes de Puerto Rico. Este hace énfasis en que el clima de la isla afectaba directamente el trato y las acciones de blancos, mulatos y negros. Los blancos que eran los europeos llegados a la isla, eran quienes tenían el poder sobre los mulatos y negros quienes eran vistos con desprecio,y cito: “Su color es oscuro desagradable, sus ojos turbios, son altos y bien formados, más fuertes y acostumbrados al trabajo que los blancos criollos, quienes los tratan con desprecio.” Por lo tanto, a través de esto vemos la visión del autor, ya que “ser negro era lo peor”. En fin, Fray Iñigo se encarga de resaltar lo malo y lo bueno de todas las razas habitantes de la isla.

  22. Karla Marie Rodríguez Acosta escribió

    En la lectura se habla de la llegada de los Españoles a la isla y de como, eventualmente, hubo tanta diversidad étnica que fue necesario clasificar a los habitantes de alguna forma. Se puede ver como el autor estructura el capítulo a base de una pirámide jerárquica (metafóricamente hablando) en la cual se comienza por describir a los Españoles (como correctores imponentes de estándares sociales y religioso – los “príncipes” cuya adversidad única era el clima), seguido por los criollos (personas nacidas en la isla sin importar su descendencia eran clasificadas de tal forma), los mulatos (personas con descendencias múltiples como lo sería una persona mitad blanca y mitad negra, por dar un ejemplo) y terminando con los negros (como esclavos y raza inferior).

    Algunas de las comparaciones que se ven en la lectura revuelven alrededor de los Españoles, quienes era industriosos y aplicados, y los criollos, quienes se describen como perezosos. De los mulatos se resalta su fealdad física (según pude inferir) y se describen como altos y fornidos pero con un color de piel oscuro y desagradable y ojos turbios. Solían ser ambiciosos.

    De los negros se habla bastante. Se describen las diferencias entre los negros esclavos (“importados” de Africa) y los libres (mayormente criollos). Los esclavos que eran maltratados y usados como mulas (en particular los mineros) eran vengativos por naturaleza, más era probable se suicidaran. Los esclavos bien cuidados eran leales a sus amos, aunque a fin de cuentas, si el amo fallecía y pasaban a manos de alguien cruel, sufrían mucho más.

    Al final de lectura se describe a los negros esclavos como un instrumento de lujo. Los Españoles que poseían esclavos eran tratados como realeza y no estaban expuestos a las adversidades de la vida. Estos crecían y se interesaban mayormente en la política ya que esta es sinónimo de poder.

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