Puerto Rico: su transformación en el tiempo

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Documento y comentario: Pedro Tomás de Córdova, la Cédula de Gracias (1838)

Posted by Mario R. Cancel-Sepúlveda en 6 febrero 2010


Pedro Tomás de Córdova, “Efectos de la Real Cédula de Gracias” (Fragmento). Tomado de la Memoria sobre todos los ramos de la administración de la isla de Puerto Rico (1838), pp. 91 y ss.

La Cédula de Gracias había tenido por objeto el aumento de la población, colonizando extranjeros útiles, la introducción de brazos para la agricultura, la exención por quince años de diezmos y alcabalas, el arreglo del comercio con todas las ventajas susceptibles para la extracción de todos los productos de la isla, con otras medidas sobre policía y economía, que unidas presentan el cuadro más beneficioso.

Para probar si esta ley ha ofrecido los resultados grandiosos que se propuso la sabia de S.M., es preciso entrar en el análisis de si la prosperidad que ha tenido la isla en los quince años corridos, y muy particularmente desde 1824, se ha debido a aquella benéfica ley; si se halla la isla por la solidez de su riqueza en estado de no necesitar las franquicias que por ella se le dispensaron; si en este caso se detendría o retrogradaría en sus progresos; si es justo atender a otras concesiones o alteraciones que la experiencia haya hecho conocer, y cuál sea por ahora el método más ventajoso para que continúe en los adelantos que tiene, y para que subsista la halagüeña situación que hoy presenta.

Por cédula de 8 de noviembre de 1765, reiterada en 16 de julio de 1770, ya se habían hecho ciertas concesiones de tendencia liberalizante al comercio entre Cuba, Puerto Rico, Santo Domingo, Trinidad e isla Margarita, habilitándose además, en la Península, los puertos de Cádiz, Sevilla, Alicante, Cartagena, Málaga, Barcelona, Santander. Coruña y Gijón, derogándose también en dicho tráfico los derechos de Palmeo, de Toneladas, del Seminario de San Telmo, de Extranjería y otros, que entorpecían las negociaciones.

No hay la menor duda de que a la Cédula de Gracias se debe el extraordinario incremento que ha tenido la isla en todos sus ramos y muy particularmente en los de agricultura y comercio. Después de planteada dicha ley se han establecido en las costas sur y oeste muchas haciendas de caña por colonos extranjeros; muchos vecinos se han dedicado también a este fomento, y algunos emigrados de Costa Firme han emprendido igual clase de industria. Los primeros son los que han dado más impulso a ella introduciendo capitales y brazos, y los últimos el numerario que pudieron extraer en medio de sus desgracias.

Los productos de estos establecimientos han salido en lo general para los Estados Unidos, en bastante cantidad para Europa y alguna parte para la Península [España], y como se hayan aumentando por los habitantes las siembras de café, algodón y tabaco, el comercio y la navegación han tenido mayores medios para progresar en esta clase de industria con extraordinarias ventajas del país, que sin error puede asegurarse ha extraído más valores que el de las importaciones, cuya diferencia la ha percibido en metálico.

La prosperidad, pues, en que se halla la isla se debe a las franquicias de aquella ley, puesto que por ella han entrado y siguen entrando colonos extranjeros, capitales y brazos útiles para el fomento; y si a esto se añade el vigor con que desde 1824 han procurado el gobierno y la Intendencia arreglar la administración, separando obstáculos, destruyendo abusos y llevando a cumplimiento la Cédula en cuanto ha sido posible, es indudable que solo a ella y a aquel esmero en planificarla se debe el estado brillante que presenta la isla.

Por la referida cédula quedó aquélla, como se ha dicho, exenta de diezmos y alcabalas durante quince años, cuya gracia acogía a los nuevos colonos y sus nacientes establecimientos, pero como apenas había una hacienda regular en la isla y el estado de la agricultura fuese casi nulo, reducido a la siembra y recolección de frutos menores y a la crianza de ganados, era muy regular se hubiesen destruido los pocos establecimientos que había para gozar sus dueños de las gracias cambiando hasta los predios; por otra parte la exención de éstos ofrecía todos los inconvenientes que trae consigo semejante práctica en los pueblos donde la industria es precaria y fácil de destruir, siendo muy insignificante el producto que pudieran ofrecer al erario aquellas cortas exenciones con las ventajas que debía proporcionar la igualdad, acordaron el gobierno y la Intendencia en 1816 que la exención del diezmo y alcabala fuese general, evitándose de este modo las complicaciones que de lo contrario ofrecería y simplificando el sistema benéfico que iba a establecerse.

Con esta exención quedó el erario sin recursos, sujeto a productos precarios, puesto que el rendimiento de las aduanas era la única renta que quedaba, y la cual no podía calcularse, por el nuevo arreglo y franquicias de la isla. Fue preciso adoptar desde luego un medio con que subvenir en parte a las atenciones de las cajas, imponiendo un subsidio interior como don voluntario que dieran los pueblos para el sostén de la provincia. Este gravamen recayó sobre todos los vecinos indistintamente, y para los nuevos colonos en los instantes mismos en que entraban al goce de las franquicias, y cuyo impuesto fue superior a lo que se satisfacía antes por diezmo y alcabala. Algún recurso ofreció éste unido al producto de las aduanas, pero no lo bastante para cubrir las cargas. Por esta causa y las emitidas anteriormente fue que desde 1815 a 1824 se sufrieron las mayores angustias y estuvieron desatendidos todos los ramos.

Si el subsidio fue una contribución mayor que pesó sobre todo el vecindario al concederle la exención de los diezmos y alcabalas, parece de justicia se le sostenga en el goce de todas las demás franquicias en premio de su desprendimiento y patriotismo; como el que nunca se le exijan dichos derechos bajo las bases que se practicaban, porque son vejatorias y dispendiosas, y no a propósito para los extranjeros que forman una gran parte de los contribuyentes.

Fundado en estas razones no debe restablecerse el diezmo y la alcabala, y porque sus rendimientos serían también menores que los que ofrece el subsidio, no siendo despreciable tampoco la conveniencia que resulta a los vecinos con su prosecución, pues bajo este solo derecho satisfacen todos los interiores que pagaban antes y que hacían por separado, ofreciéndoles además de este perjuicio las minuciosidades, tropiezos y fiscalización que son consiguientes e indispensables para recaudarlos, cuando dejando la contribución interior como está la percibiría íntegra el erario con ahorro de empleados y de fraudes y de la formación de la multitud de expedientes que producirían los remates de los diezmos, la recaudación de las alcabalas y de los demás ramos que se cobraban, evitándose también los pleitos, demandas y trabajo que presentaría este orden. Si aquellos habitantes han satisfecho voluntariamente el subsidio aumentándolo hasta 200 pesos, ¿no será justo que se les mantenga un sistema que les ofrece beneficios y que es al mismo tiempo ventajoso a la Corona?

Puede ser que a primera vista deslumbre la idea de que el restablecimiento del diezmo y la alcabala presenta más facilidad al labrador para su pago, por hacerlo del primero en especie cuando cosecha, y de lo segundo a la venta del fruto, que es cuando aquél o el comprador tienen dinero, lo cual daría mayores ingresos a las cajas, evitando la capitación que en todos los pueblos se hace en el reparto de 8,12 y 20 reales al año a los jornaleros; pero como este abuso no debe tolerarse, porque el subsidio debe únicamente pesar sobre las producciones agrícolas y la industria mercantil, que son realmente de donde salían el diezmo y la alcabala, y que tanto uno como otro derecho no pueden exceder de 2 1/2 % según la real cédula, se vendrá en conocimiento de lo útil que es la continuación del subsidio a los habitantes y el erario.

El método que se practica para la exacción del subsidio es sumamente sencillo. Sobre las bases de los productos de las riquezas que dan los pueblos procede la Intendencia a fijar las cantidades que a cada uno corresponde, que regularmente es el 5%. Los vecinos dan poder a dos de ellos para que se obliguen a poner en cajas el importe anual del encabezamiento, y nombrar repartidores y colectores para el año. Los repartos se fijan al público por quince días para oír las quejas y reparar los agravios, y por tercios se hace la recaudación y entrega. Además de la suma detallada se cobra un 6% para los colectores y el juez, y con este proceder sencillo, en que no interviene ningún empleado, se verifica la recaudación y pone en arcas el producido.

Parece, pues, juicioso opinar por la Cédula de Gracias respecto de la colonización de extranjeros y franquicias que ella les determina y por la introducción de brazos de las colonias amigas, que el arreglo mercantil permanezca según está, pero con las modificaciones que el tiempo y la experiencia recomienden necesarios; que se sostenga la renta interior del subsidio en los mismos términos en que se halla establecido, no debiendo pagarlo los jornaleros sino los productos de las propiedades y de la industria; que no exceda de 5% este derecho interior sobre las bases estadísticas, procurando un arreglo en éstas y en los censos de población, para lo cual será utilísimo el establecimiento de una junta compuesta del capitán general, intendente, contador mayor, comandantes de ingenieros y de marina, asesores y fiscal que metodice los estados y allane las dificultades, siendo secretario el de gobierno; es muy probable que de este modo se mantenga la confianza en los colonos extranjeros, se aseguren los progresos del país, y resulte el complemento de felicidad. Un sistema que ha producido en la práctica ventajas tan manifiestas y que ha llevado la isla al progreso y estado brillante que tiene, no debe variarse.

Lo que es muy conveniente en la parte administrativa sin pérdida de tiempo es sistematizar la cuenta y razón, y elegir empleados de aptitud y probidad; separar los ramos ajenos de la masa general de productos, pasando cada uno de ellos a cubrir sus atenciones particulares, simplificar la exacción de los derechos en las aduanas para ahorro de tiempo y de errores, y luego que llegue el caso por mayores rendimientos dejar libre la exportación de las producciones de la isla por el extranjero, premiando las que se practiquen por españoles. Conseguido esto no es calculable al grado que subirá la riqueza de Puerto Rico.

Comentario:

La  Cédula de Gracias de 1815 fue una concesión temporal que hizo la Corona a Puerto Rico con el fin de estimular su desarrollo comercial y económico. Sus efectos fueron tan positivos que, en 1830 su efectividad fue extendida por 15 años más. En 1838, fecha en que se escribe el documento, Córdova se pregunta si la prosperidad del país se debe a aquella Cédula y si la misma debe ser mantenida o revisada.

El autor se remite a las Cédulas de 1765 y 1770 que habían liberalizado el comercio entre España, Las Antillas Occidentales y las Antillas Españolas del Caribe Oriental y el norte de Sur América. De ese modo establece una genealogía para el Reformismo en la colonia.

La defensa de las Reformas Económicas es evidente en el texto. Córdova alega que a la Cédula se debe el crecimiento de la Agricultura Comercial basada en la caña de azúcar en la costa sur y oeste de Puerto Rico en manos de criollos y emigrados venezolanos. Reconoce el crecimiento del comercio con Estados Unidos. Ello, combinado cona reforma administrativa iniciada en 1824, ha cambiado la imagen de la colonia. La eliminación de impuestos –diezmos y alcabalas– y la creación de otros nuevos –el subsidio– fue decisiva en ese proceso.

Su recomendación es que se sostenga el subsidio que combinando con los derechos de aduana. El cobro de impuesto se hacía mediante un reparto y los colectores eran agentes privados, no funcionarios del gobierno. Lo más urgente para Córdova es “sistematizar la cuenta y razón”, es decir, la contabilidad, para evitar la evasión y garantizar los recaudos. La imagen del futuro de Puerto Rico en el texto es esperanzadora. Mediante las Reformas hacia 1838 se ha dejado atrás un pasado de pobreza y se puede hablar de un presente de riqueza, siempre en un contexto colonial.

  • Mario R. Cancel
  • Historiador y escritor

16 comentarios to “Documento y comentario: Pedro Tomás de Córdova, la Cédula de Gracias (1838)”

  1. […] El interesado puede consultar también Pedro Tomás de Córdova: La Cédula de Gracia […]

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  2. Jaime Rodriguez said

    En este documento podemos presenciar el punto de vista y el análisis de Pedro Tomas de Cordova sobre el efecto de la “Cedula de Gracias” en Puerto Rico. La Cédula de Gracias consistía en permitir la inmigracion de extranjeros hacia Puerto Rico siempre y cuando tubieran esclavos y capital para trabajar los terrenos otorgados al entrar en la isla. A estos immigrantes Cordova se les refiere como extranjeros útiles, por supuesto, por el papel que deberian presentar al ser permitidos en Puerto Rico. Estos extranjeros eran exensionados de diezmos y alcabalas-los cuales fueron mas tarde reemplazados por otro tipo de impuesto llamado subcidios- por 15 años. Esto -según puedo deducir- es una manera de fomentar o estimular el trabajo y el progreso económico.

    Gracias a la nueva Cedula Puerto Rico comenzo a aumentar su produccion de cafe, algodon y tabaco entre otros productos y comenzaron a comercializar con los paises del Caribe tales como Cuba, Santo Domingo etc… También comenzó a proveer sus productos a Europa y a España, pero principalmente se comercializó con Estados Unidos haciendo así de este su principal comprador.

    Esta Cédula sin duda alguna ayudo a mejorar y aumentar la producción en el campo de la agricultura además de tambien fomentar y aumentar la comercialización y hacer crecer el mercado de P.R. Sin duda alguna podemos notar en el texto que Córdova menciona que toda la atencion es dirigida a los inmigrantes provenientes del extranjero dejando así en el olvido las personas que ya estaban situadas en la isla tanto así que apenas se mencionan en su texto. Por último, me gustaría añadir que las palabras plasmadas en el texto de Córdova por sí mismo por supuesto, son claramente confiables y esto gracias a su larga estancia en la isla observando y analizando la economía y el mercado de Puerto Rico.

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  3. María A Rosario said

    El país había estado sufriendo una mala racha en su economía, pues la industria – agrícola en su mayoría – era considerada por los peninsulares como precaria y fácil de destruir. Por esta razón, para principios del siglo 19 se estableció la Cédula de Gracias (CG). Esta tenía por objetivo mejorar la situación económica de la isla, permitiendo la entrada de extranjeros. Es importante mencionar que Pedro Tomás de Córdova reconoce que el gobierno y la Intendencia se esmeraron en la planificación y el cumplimiento de la CG, y que es notable la prosperidad del país. La isla habia comenzado a exportar sus productos a Estados Unidos y Europa, y el ingreso de la exportaciones habia sido mayor que el de las importaciones. Para 1816 la exención del diezmo y la alcabala fue general, ac ogiendo a los nuevos colonos y a los criollos por igual. Para poder mantener el país fue necesario imponer un nuevo impuesto (el subsidio); era mayor a la suma del diezmo y la alcabala, pero no suficiente para sufragar los gastos.

    Durante el periodo de 1815 a 1824 la situación del país no fue la mejor, pues el autor menciona que “se sufrieron las mayores angustias y estuvieron desatendidos todos los ramos”. El subsidio resultó conveniente para ambas partes, los habitantes y la Corona, pues era un solo impuesto, menor cantidad de empleados y de fraudes, y se evitaban pleitos y demandas. Es por esto que el autor opina que no debe restablecerse el diezmo y la alcabala, y como menciona en el texto: “Si aquellos habitantes han satisfecho voluntariamente el subsidio… ¿no será justo se les mantenga un sistema que les ofrece beneficios y que es al mismo tiempo ventajoso a la Corona?” El impuesto era de un 5% so bre los productos y las ventas, pagado por las cabezas de familia, pero el 6% de lo recolectado correspondía a los colectores y el juez, pues eran empleados privados. El autor concluye que debe mantenerse la CG y que se le modifique según sea necesario, se elijan empleados aptos para la tarea y se sistematice la recolección de impuestos, pues de esta manera “se mantiene la confianza de los colonos extranjeros, se aseguran los progresos del país y resulta en felicidad”.

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  4. Esta ley se creó para fortalecer el comercio y la economía en el país. Ésta favorecía a los extranjeros por lo cuál muchos de ellos se establecieron en la isla. La población aumentó debido a que muchos extranjeros traían consigo esclavos ya que eran parte de su capital.Se comenzaron a exportar productos en grandes cantidades ya que aumentaron las siembras de distintos productos(café, tabaco, caña y algodón). También el comercio y la navegación progresaron, lo que aumentó la exportación ya que económicamente era más favorable.

    Otro punto es que Estados Unidos juega un papel importante ya que es el destino principal de los productos de la isla. También Europa recibe gran cantidad de estos productos pero España solo recibe una poca mercancía, lo que nos demuestra que para este tiempo España estaba perdiendo poder sobre Puerto Rico y Estados Unidos se estaba aprovechando de este suceso.

    Por último, debido a la exención de diezmos y alcabalas, la provincia no estaba recibiendo dinero(sólo recibían de las aduanas). Entonces decidieron imponer un subsidio el cuál todos los pueblos tuvieran que pagarlo para sostener la provincia. Si comparamos este suceso con estos tiempos, es lo mismo que han hecho nuestros últimos gobernadores. Ante la crisis fiscal, tiene el pueblo que pagar impuestos(el IVU) para recuperar el dinero. Vemos cómo esta práctica viene desde hace tiempo,es algo cíclico, el gobierno gasta y el pueblo lo repone.

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  5. La Cédula de Gracias fue una forma de traer el progreso a la isla. Esta removió los diezmos y las alcabalas, así como atrajo a muchos europeos a Puerto Rico. Sin embargo, estos debían tener dinero para poder invertir en la agricultura. Esto favoreció el desarrollo comercial y económico de Puerto Rico. El gobierno para no perder ingresos recurrió a la integración del subsidio junto a los derechos de aduana, por lo que el gobierno salió ganando de toda esta jugada.

    En el documento nos podemos dar cuenta de lo beneficioso que fue la llegada de extranjeros a la isla, así como la integración del comercio libre. Esto lo podemos observar en el incremento de caña de azúcar, así como en el crecimiento en el comercio con los Estados Unidos. Es por esto que la Cédula de Gracias fue una ley de prosperidad, tanto así que la ley se volvió a establecer por 15 años más.

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  6. Sonilynda Lugo Ruiz said

    La Cédula de Gracia surge con el motivo de aumentar la población de la isla y la mano de obra. El aumento de la población no podía ser cualquier individuo que quisiera entrar a la isla, se buscaba que fueran extranjeros útiles, o sea individuos con conocimiento en la producción y siembra de café, algodón, tabaco y en especial de caña. Estos dos propósitos se encontraban directamente relacionados al fin principal, el cual era arreglar el comercio de la isla, lograr vender todos los productos que la isla pudiese producir.

    Se dice que la aplicación de la Cédula de Gracia fue la causante de la prosperidad que tuvo la isla. La cédula logró atraer a colonos extranjeros, los cuales se establecieron y dieron el mayor impulso al comercio, y es a ellos que se otorga la introducción de capital y brazos.

    La lectura en todo momento le atribuye la prosperidad de la isla a la ley; por abrir las puertas a la entrada de extranjeros, capital y mano de obra. Cuando se mencionan a los vecinos los describen como individuos que no estaban haciendo nada y que ahora, por iniciativa de los colonos extranjeros, ellos comienzan a fomentar la producción de productos y han emprendido la misma industria. En ningún momento se refieren a la realidad que estaba pasando el país, que era la falta de oportunidad. Los habitantes de la isla sólo efectuaban un comercio legal con España y eran pocos los puertos en los cuales podían comerciar. La realidad del asunto es que la Cédula fue exitosa en la isla porque dio comienzo a nuevas oportunidades. La isla ahora tenía relaciones comerciales con Cuba, Santo Domingo, Trinidad, isla Margarita, gran parte de Europa, España y los Estados Unidos. Por igual se abrieron los puertos de Cádiz, Sevilla, Alicante, Cartagena, Málaga, Barcelona y Santander. Así que podemos ver que no era tanto de que los habitantes siguieron el ejemplo de los extranjeros, sino más bien la ley les permitió poder fortalecer su comercio y que los extranjeros formaron parte del cambio que estaba surgiendo, y pues trajeron el capital que le falta para poder prosperar.

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  7. Roberto Tirado said

    La Cédula de Gracia no fue sino otra forma de los colonos mantener a Puerto Rico de su lado ofreciéndole al pueblo un crecimiento económico y la remoción de diezmos y alcabalas. Tan pronto leemos este fragmento notamos desde un principio como esta ley favorecía mayormente a los colonos extranjeros que se habían establecidos luego de dicha ley, ademas estos eran los únicos exentos de diezmos y alcabalas. La Cédula de Gracia también hablaba de se habían hecho ciertas concesiones de tendencia liberalizante al comercio lo cual vemos que quien mas provecho le saco a esto fueron los Estados Unidos a los cuales Puerto Rico le exportaba la mayoría de sus productos.

    Este documento nos habla de una prosperidad económica que solo se debía al incremento de colonos extranjeros establecidos en la isla, capital y “brazos útiles para el fomento” o sea esclavos. Luego vemos como dicha exención de impuestos quedó nula ya que implantaron “un subsidio interior como don voluntario que dieran los pueblos para el sostén de la provincia”. Este subsidio fue tan voluntario que este era más alto que los impuestos antes removidos.

    En fin, esta Cédula fue de gran prosperidad para los españoles ya que estos fueron los únicos que salían ganando estableciéndose en esta isla e imponiendo sus reglas en nuestra isla. Es muy curioso que esta situación se sigue dando día a día en nuestro país con las llamadas reformas contributivas y el pueblo no se da cuenta del atropello del gobierno.

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  8. Vibeke Betances said

    El fragmento de Pedro Tomás de Córdova, “Efectos de la Real Cédula de Gracias”, es una visible muestra del Puerto Rico del siglo XIX y lo que posiblemente sentara las bases de las futuras propuestas políticas a finales de siglo.

    A simple vista, Pedro Tomás de Córdova parece tener una actitud humanitaria; en busca del bien de la colonia. No obstante, vale mencionar que el análisis que este hace sobre la situación del país es meramente económico. Por lo tanto, todo su interés en “ayudar” al crecimiento de la producción en la colonia se resume en que, mientras más producción haya en el país, mayor será la riqueza para la Corona.

    Según este funcionario de la Corona, la “Cédula de Gracias” fue la encargada de mejorar la producción y situación económica del país. Pero encajando el aumento en la producción de, por ejemplo, el azúcar a un entorno histórico, ¿no se debería tomar en cuenta el aporte económico que dejó la Revolución de Haití para los productores de azúcar en otros países?

    Por otro lado, no deberían pasar desapercibidos varios comentarios que, de cierto modo, anticipan lo que sería una de las ideas políticas de finales del siglo XIX. En varias ocasiones se menciona el valor económico y comercial que tiene Estados Unidos para Puerto Rico. La efectividad de Estados Unidos para la economía en la colonia podría ser considerada una posible razón y antecedente al espíritu anexionista que luego surgiría.

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  9. Sheily Virella said

    Es plenamente visible la concentración del poder en la Corona. Podemos comenzar con la concentración de impuestos monitoreados por personas de alto rango en la junta donde se encontraban el Capitán General, Intendente, Contador Mayor, Comandantes de Ingenieros y de marina entre otros. Aún así vemos como Puerto Rico, a pesar de estar “estable”, no podía auto-sustentarse. Esto debido a que los benefactores de esta actividad eran colonos extranjeros, actitud que era aplaudida por España.

    El abrir los puertos a otros países puede considerarse como una carta mal jugada por parte de España, creando de está forma la cercanía americana a Puerto Rico, lo que luego se convertiría en una amenaza. Se puede llegar a decir hasta cierto punto que España se puso a la merced de otros estados con su visión de concentración y autoritarismo. A pesar de haberle quitado los diezmos y alcabalas le duplicó el porcentaje de impuestos mostrándolo como una actitud de patriotismo. Aún no comprendo a quién deseaban engañar, pero tuvieron éxito entra algunos.

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  10. Francisco J. Cardona said

    La Cédula de Gracia del 1815, fue una ley que permitió el libre comercio con países del extranjero, aprovechando el auge que la isla tenía en su momento en la agricultura, especialmente con el cultivo del café, la caña y el tabaco. El comercio de estos productos hacia el exterior hizo factible el flujo económico que entraba a la isla. Se dice, que durante la primera mitad del siglo XIX la economía de Puerto Rico creció por las ventajas otorgadas por esta ley.

    Otro de los avances que trajo como consecuencia del comercio, fue la tecnología. Cuando se habla de tecnología, nos referimos al avance en la navegación que hubo a raíz del comercio. Recordemos que fue para este periódo (Siglo XVIII a principios del siglo XIX) que se dio la primera fase de la Revolución Industrial, la cual trajo adelantos en la embarcaciones e instrumentos para la navegación. Se dice que a los puertos de la isla llegaban unos 500 buques comerciales al año, los cuales cargaban bienes para la isla. No era lo único que transportaban; venían en estos inmigrantes provenientes de Holanda, Francia, Italia, entre otros países. Como consecuencia hubo un incremento a gran escala en la población de Puerto Rico.

    La navegación es uno de los factores de mayor envergadura para el progreso en todos los ámbitos de Puerto Rico en este período, que con la ayuda de ésta ley fue posible.

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    • La única apostilla que hay que hacer a tu comentario es que el aumento poblacional de Puerto Rico en el periodo que señalas fue producto del crecimiento natural y del aumento de la trata negrega. La participación de los inmigrantes blancos con capital fue, numéricamente, pequeña. Por eso muchos invetigadores insisten en el carácter endógeno del mismo (B. Silvestrini), y en que impulso para la modernización vino del interior (F. Moscoso).

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  11. Iliana Ruiz Velázquez said

    El documento anterior es una clara muestra de lo repetitivas que son las problemáticas económicas y sociales en nuestro país; hemos estado arrastrando las mismas situaciones desde hace siglos. Una clara evidencia de cómo se buscan soluciones que luego pasan de ser una solución a ser un nuevo problema y, en su mayoría, peor que el anterior.

    La difícil situación económica por la cual estaba pasando la Isla llevó a la búsqueda de soluciones para tratar de aliviar o mejorar la situación. Con la Real Cédula de Gracias se buscó aumentar la población, pero no cualquier población, si no la de extranjeros útiles; población que contribuyera a dar prestigio y dinero a la Isla. No solamente se centralizó en el incremento poblacional sino que buscó solucionar el problema económico, solución que aparentaba a simple vista un gran beneficio al quitarse los diezmos y alcabalas, pero como hoy día, podemos ver que no fue un total beneficio. Al quitar los diezmos y alcabalas trajeron al subsidio, resultando la solución peor que el problema original, con las nuevas contribuciones se había puesto un peso económico mayor a la población que el antes existente.

    Otro punto a destacar lo es el hecho de que resulta interesante como se repite la situación de hoy día, como por ejemplo el otorgar beneficios a extranjeros y quitárselos a los de aquí, catalogando de vagos a los criollos sin reconocer que gran parte del desarrollo de esos extranjeros se debió a la mano de obra criolla. Igualmente vemos como el peso de contribución recaía sobre el área trabajadora, lo que hoy llamaríamos la clase media, quienes siempre han estado pagando los platos rotos de los diferentes gobiernos. Por último, señalar el detalle de los encargados de recolectar dichas contribuciones. Nuevamente repetimos la historia, ya que el impuesto se colectaba por agentes privados y no por funcionarios del gobierno. Otra vez vemos la historia repetirse siendo el encargado de todo el sector público privado.

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  12. Leslie Mercado Bonilla said

    Debemos señalar que el Sr. Pedro Tomás de Córdova fue el secretario del Capitán General de Puerto Rico entre los años 1816 a 1836. La Cédula de Gracias fue una medida que Felipe Vll promulgó temporeramente, se hizo para evitar que P.R. y Cuba se revelaran contra España, y para cambiar la economía de la isla, para una más productiva. Esta fue realmente productiva ya que se extendió por 15 años.

    Se otorgó: libertad comercial, cambios contributivos y libertad de inmigración. La “libertad comercial” que tenía P.R . era que comercializaba solo con territorio español. Por otro lado, para el 1830 P.R. exportaba el 49% a EEUU y un 6.8 con España e importaba 27.2% de EEUU y 12.1 de España. Los cambios contributivos hechos en PR, era que se cobraba en un principio diezmos y alcabala y estos fueron quitados.

    A causa de esto, el tesoro público (erario) quedo sin recursos. Así que impusieron un subsidio que recayó sobre todo el mundo; los nuevos colonos tuvieron que pagar más que lo que pagarían por diezmo y alcabala. Este subsidio era cobrado por un grupo de colectores, que eran agentes privados; estos no trabajaban para el gobierno, cobraban por su servicio.

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  13. Ernesto M. González Centeno - Grupo 2 said

    Este documento nos presenta que el objetivo de la Cédula de Gracias era aumentar la población de la isla de Puerto Rico y al mismo tiempo la tener un aumento en la economía de la isla. La Cédula de Gracias garantizaba la exención de diezmos y alcabalas por un periodo de 15 años. Por lo cual los erarios quedaban solamente con los ingresos de aduana.

    Se puede ver que el erario, al solo quedarse con los ingresos de aduana, se comienza la tendencia a liberalizar el comercio de P.R para que pudiera comerciar con países como Cuba, Santo Domingo, Trinidad entre otros. Pero con todo y eso decidieron entonces establecer un subsidio “voluntario” el cual las personas se veían obligadas a pagarlo aunque sobrepasara la cantidad anterior de los diezmos y alcabalas. Este subsidio el cual más adelante deja de ser una cantidad fija comienza a ajustarse según los ingresos de los ciudadanos. En el documento se puede también observar que la Cédula de Gracias logra su objetivo aumentando la población con extranjeros (quienes traían muchos esclavos) y aumento en la producción del tabaco, algodón y café.

    En fin en este texto se puede apreciar a un Puerto Rico totalmente diferente al de años pasados, un Puerto Rico con muchos habitantes y con una economía estable.

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  14. Antonio Ramos said

    Lo interesante de este escrito y que me llamó la atención, fue lo simple del análisis del autor pues sólo toma en consideración los beneficios económicos que produjo la Cédula de Gracia sin mirar más allá de las circunstancias en América. Puedo afirmarlo de esta manera, pues en el momento del análisis de Tomás de Córdova los movimientos de liberación eran inminentes en América Latina y perseguían a los peninsulares en las colonias. La llegada de estos en masa no sólo corresponde al incentivo de la Cédula sino a la búsqueda de refugio de estos españoles y europeos que eran perseguidos en territorios ahora independientes.

    Por otro lado, no puedo perder la oportinudad de comparar este tipo de Orden Administrativa de un gobierno altamente autoritario, con la situación económica de Puerto Rico en los años 1950 con el proyecto Manos a la Obra y los incentivos de las 936. En ese momento, Puerto Rico estaba en una posicion privilegiada para la entrada al mercado de los Estados Unidos lo que produjo el atractivo sazonado con las exenciones contributivas por 10 años que otorgaban las 936.

    Más aun, podemos ver como un pensamiento moderado de las ideas de la Ilustración entran a gobernar en un régimen autoritario con el fin de apaciguar cualquier intento de alzamiento en nombre del liberalismo que produjo la inestabilidad en Estados Unidos, Europa y América Latina. En un momento dado se expresó Tomás de Córdova a favor del fin de la felicidad, un fin altamente ilustrado fundado en la noción de que todos seremos participe de las libertades y derechos que trae consigo este pensamiento. La implantación de una política nueva sobre inmigración y libre comercio dan fundamento a lo antes expresado.

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  15. Yolanda Y. Vélez Martínez said

    Sección 021 – 8:30am

    En este escrito Pedro Tomás de Córdova va explicando lo que fue la Cédula de Gracias y si tuvo un impacto positivo o negativo en la isla, según su opinión. Los propósitos de la Real Cédula de Gracias eran, entre otros: el aumento de la población, la introducción de brazos en la agricultura y la exención por quince años de diezmos y alcabalas. Para Córdova el incremento que ha tenido la isla en todos sus ramos (especialmente en la agricultura y el comercio) se debe a la Cédula de Gracias.

    Ya en estos años los productos importados salían principalmente hacia Estados Unidos; luego para Europa y alguna parte para España. Esto marca un comienzo de la americanización que estaba pronta a llegar. El comercio y la navegación también se ven beneficiados con esta Cédula. Según Córdova la “prosperidad” de la isla se debe a la entrada de colonos extranjeros quienes aumentan la riqueza del país con sus industrias.

    La Cédula de Gracias concede la exención de diezmos y alcabalas durante quince años. “Era muy regular que se hubiesen destruidos los pocos establecimientos que había para gozar sus dueños de las gracias cambiando hasta los predios”, dice el autor. El gobierno y la Intendencia acuerdan que la exención fuese general para poder evitar cualquier complicación. Con la exencion se crean unos subsidios que se recogían dependiendo del ingreso que regularmente es el 5%.

    En la parte administrativa querían ahorrar tiempo contratando personas “de aptitud y probidad”, en otras palabras personas que no fuesen vagas. Es así como en estos años se consigue mover la economía pero como siempre beneficiando a unos más que a otros.

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