Puerto Rico: su transformación en el tiempo

Historia y sociedad

  • Lo nuevo

  • Posts Más Vistos

  • Los mejores

  • Categorías

  • Historias y palabras

  • Visitantes

    • 880.800 hits
  • Comentarios de los lectores

    Imagen de Betances… en La americanización en Mayagüez…
    Imagen de Betances… en Betances y la epidemia del…
    Ismael Cancel en La Invasión de 1898: apuntes…
    yadiel en Transformaciones económicas y…
    Jose F. Bernal en Documento y comentario: Memori…
  • Archivos

  • Taller de trabajo

  • Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

    Únete a 3.568 seguidores más

Documento y comentario: Insurrección de Lares, Sociedades Secretas

Posted by Mario R. Cancel-Sepúlveda en 13 marzo 2010


I

Sabido es por los documentos publicados en Nueva York por los rebeldes, que la insurrección de Yara se incubó en las escuelas, se atizó con proclamas incendiarias y calumniosas contra España, se le dio cohesión con la propaganda de El Siglo y que otras varias circunstancias concurrieron a extraviar la opinión pública en las Antillas. Pero lo que no se sabe sino de un modo imperfecto es que las escuelas, los papeles subversivos, la prensa pseudo-reformista, la literatura indiófila y los demás manantiales de aguas laborantes no fueron más que arroyos que confluían a un punto céntrico oculto, donde estaba la gran manufactura del separatismo. Todos los signos exteriores de la, al parecer, latente conspiración no eran más que las arterias de un cuerpo cuyo cerebro era invisible. La gran manufactura, el cerebro del laborantismo que precedió a los acontecimientos de Lares y de Yara, estaba en las sociedades secretas, sociedades que a la hora en que estas líneas trazamos existen reorganizadas en Puerto Rico.

(…)

Si al siguiente día de ocurridas las escandalosas escenas de la noche del día 23 de setiembre en Lares, se hubiese constituido allí el alcalde mayor Navascués, celoso servidor de España e inteligente criminalista, muchos secretos habría descubierto en sus indagatorias, porque a aquel íntegro juez no se le ocultó desde las primeras diligencias que hizo en Ponce que la insurrección se había organizado en las sociedades secretas, y su mayor deseo ha sido perennemente recoger cuantos detalles pudo sobre estos centros de la traición. Pero los rebeldes habían tenido tiempo de destruir sus papeles, pues hasta el día 6 de octubre no se constituyó el juzgado en Lares, es decir, trece días después de los acontecimientos del 23 de setiembre cuando las personas más importantes habían sido imperfectamente indagadas por el alcalde Mediavilla y por su sucesor San Antonio, sin sacar nada en claro, inmediatamente después de desalojados los insurrectos, sobre cómo se había tramado la rebelión,  y a no ser por una gran casualidad, que fue causa, como en otro lugar referiremos, de que el coronel Iturriaga, comandante militar de Arecibo, prendiese el 21 a don Manuel María González, presidente de la sociedad secreta de Camuy, situada en el barrio del Palomar y denominada Comité Lanzador del Norte número 1, de seguro que ignoraríamos del todo la organización general de estas numerosas asociaciones. La prisión de este prominente cabecilla ha sido el motivo principal de que abortase el movimiento general que se tenía acordado hacer el 29 simultáneamente en toda la Isla, y dio ocasión a que cayera en manos de la autoridad el borrador del Reglamento formado por nosotros los fundadores de la Asociación para la libertad e independencia de la Isla de Puerto Rico.

(…)

II

He aquí las bases generales de las mencionadas asociaciones. Sus miembros eran de tres clases: maestres, priores y hermanos. En cada pueblo de la Isla debía de haber un maestre, y en la capital, en Mayagüez o en otro punto residía el maestre director o sea el jefe general de todas las sociedades.

Para ingresar en la última escala, en la categoría de hermano, era preciso tener buenas costumbres; no ser el afiliado, por ejemplo, dado a la bebida para que no pudiera involuntariamente revelar los secretos o la existencia del club: los maestres y priores eran los que autorizaban o rehusaban la entrada de un hermano. Antes de iniciárseles se les leía un manifiesto antiespañol que suponemos sea una de las proclamas que insertamos en el Apéndice. No se permitía el ingreso, sin haber hecho muchos y especiales méritos laborantes, a ningún peninsular o español, ni a personas que ejercieran cargos públicos, cualquiera que fuese su profesión, ni a los jueces, abogados, procuradores, alcaldes, jueces de paz ni a los secretarios de estos últimos; ni tampoco, añade textualmente el reglamento, «a los que estén en contacto con estas clases, recibiendo de ellas beneficios directos o lucrando indirectamente en sus negocios y manejos». Acerca de la admisión de hermanos había especial encargo de proceder con toda prudencia consultando siempre entre sí los priores y el maestre.

Acordada la admisión de un hermano, el prior le leía el manifiesto y todo el reglamento de las asociaciones. En seguida con la mayor solemnidad y en presencia de cuatro testigos escogidos de entre los asociados, o mayor número si los había a mano, el prior le hacía prestar sobre los Santos Evangelios juramento de cumplir las obligaciones contenidas en una fórmula que empezaba así: «Juro por Dios y por mi honor ser fiel a esta sociedad, obedecer cumplidamente todos sus preceptos, así como también guardar toda reserva respecto de la existencia de la sociedad; contribuir con mi persona y bienes al sostenimiento de la misma, estando dispuesto a poner la mano donde se me mande o la suerte decida, etc.» El hermano, al ser admitido, quedaba obligado según el reglamento:

1.° a cumplir todos y cada uno de sus artículos;

2.a a profesar y practicar los principios contenidos en el manifiesto de una fecha que no se cita y que hemos dicho suponemos sea una de las proclamas que van al fin de esta obra;

3.° a propagar las doctrinas antiespañolas en todas partes y hacer toda clase de esfuerzos privados para conseguir el mayor número posible de miembros para la asociación;

4.° a trabajar con la mayor diligencia por la causa de la libertad y de la independencia no esquivando fatigas ni sacrificios de ninguna especie;

5.° a prestar absoluta obediencia a las órdenes de su prior o jefe inmediato sin replicar ni pedir explicaciones;

6.° a no poner jamás óbice ni excusa alguna cuando se tratase de prestar algún servicio extraordinario, ya fuera de carácter personal, pecuniario o ya afectase a sus bienes;

7.° a concurrir en el momento y al puesto que se le designase a la hora del conflicto, sin que sirviese de excusa el estado de la familia ni motivo alguno particular, marchando a la orden de su jefe abandonándolo todo.

Para que el neófito no se asustase ante la magnitud del compromiso, se le prometía cuidar por la asociación de su familia proveyendo a su manutención, seguridad y demás necesidades con parte de los fondos que se recaudaban para material de guerra. Por último, el socio que cometiese alguna infracción de los estatutos de la sociedad, se obligaba a recibir resignada y humildemente la pena que acordasen los priores con el maestre, aunque esta pena fuera la de muerte.

(…)

Las reuniones eran semanales y no tenían lugar siempre a la misma hora y hasta a veces variaban de local, a cuyo efecto para cada uno de estos meetings se avisaba de antemano a los socios por medio del hermano de guardia. El no asistir un miembro a estas reuniones sin causa legítima, se consideraba como una falta grave, suficiente para que el que en ella incurriese perdiese el aprecio y la confianza de la asociación.

Tomado de Pérez Moris, J., & Cueto y González Quijano, L. (1975). Historia de la insurrección de Lares, precedida de una reseña de los trabajos separatistas que se vienen haciendo en la Isla de Puerto Rico desde la emancipación de las demás posesiones hispano-ultramarinas y seguida de todos los documentos a ellas referentes. Clásicos Puertorriqueños Edil. Río Piedras: Editorial Edil. Págs. 75-80. Edición de Kenneth Lugo del Toro.

Comentario:

Pérez Moris responsabilizaba a la escuela, la propaganda clandestina y la prensa por “extraviar la opinión pública” y producir la Insurrección de Lares en 1868, pero reconocía el protagonismo que habían tenido las “Sociedades Secretas” en convertir la conjura en una realidad. Los fragmentos incluidos describen el funcionamiento de las mismas. Toda la información que se tenía de las mismas provenía del “Reglamento…” incautado el 21 de septiembre a Manuel María González, jefe del comité “Lanzador del Norte Número 1”, grupo activo en el Barrio Palomar de Camuy. Las “Sociedades Secretas”son calificadas como el “cerebro…invisible” de la rebelión y como “centros de la traición” a la hispanidad.

El “Reglamento…” dividía jerárquicamente a los miembros en maestres, priores y hermanos, a la manera de los gremios artesanales o las logias secretas tradicionales. Los maestres y priores eran responsables de atraer a los nuevos hermanos o aprendices y un Maestre Director regía toda la organización desde San Juan o Mayagüez.  El maestre es un título militar asociado al gobierno económico de una empresa; y el prior es un título religioso que significa el primero o superior en una orden. Es probable que la titularidad implicara una separación entre las funciones militares y civiles entre los asociados. La exclusión de los peninsulares o españoles y la afirmación de la pulcritud moral y las buenas costumbres de los hermanos o aprendices, son elementos comunes en organizaciones nacionalistas y que aspiran a una disciplina militar.

La iniciación comprometía el honor del laborante. Consistía en la lectura ante cuatro testigos de un “Manifiesto” antiespañol y del “Reglamento”, y en el juramento de fidelidad sobre los “Santos Evangelios”, ritual que contradice el carácter anticatólico del liderato rebeldes , pero a la vez sugiere que la Insurrección fue organizada por un grupo bastante plural que toleraba la diferencias. La ceremonía requería “buenas costumbres” y una fidelidad y obediencia a toda prueba,  hermano con el fin de conseguir la “independencia” y la “libertad”. También aclara que ningún español o funcionario público debía ser aceptado en la organización.

De acuerdo con Pérez Moris, se trataba de una organización bien articulada que celebraba reuniones semanales en locales rotativos y se consideraba una “falta grave”ausentarse a las mismas. El lenguaje de los documentos citados por Pérez Moris  no deja duda de que en su redacción no participaron los anexionistas y demuestra el carácter nacionalista de la Insurrección.

  • Mario R. Cancel
  • Historiador y escritor

18 comentarios to “Documento y comentario: Insurrección de Lares, Sociedades Secretas”

  1. […] numerosas y todo indica que en 1864 fue cuando empezaron a funcionar metódicamente parte de las sociedades secretas bajo la organización que hemos descrito. Se sabe que la sociedad Capá Prieto, a cuyo frente […]

    Me gusta

  2. […] Sociedades secretas, por Mario Cancel Sepúlveda, 13 marzo 2010 […]

    Me gusta

  3. […] Sociedades secretas, por Mario Cancel Sepúlveda […]

    Me gusta

  4. Natalie R. Pagán Rivera said

    En esta lectura, el autor señala a “las escuelas, los papeles subversivos, la prensa pseudo-reformista, la literatura indiófila” como indicios de separatismo, nombrando a las sociedades secretas como fuente y exponente principal del separatismo. Por la retórica que usa Pérez Moris podemos notar los prejuicios que guarda contra estas sociedades y el separatismo en general. Llama a las sociedades secretas “centros de la traición” por ejemplo.

    Luego pasa a hablar de la estructura de estas sociedades, empezando por los miembros, quienes categoriza en tres tipos de miembros diferentes – maestres (militares), priores (religiosos) y hermanos. También habla del “ritual” de inculcar hermanos a las sociedades, dirigido por los priores quienes leian el manifiesto y el reglamento. Además la ceremonia incluía jurar sobre los Santos Evangelios – lo que da la impresión de culto a estas sociedades secretas. Luego de ser parte del grupo, se esperaba nada menos que obediencia completa de los hermanos sin cuestionamiento. En cambio, la sociedad se encargaba de la seguridad para las familias de los miembros (parecido a una mafia). Esta disciplina da a entender que estas sociedades esperaban compromiso total y que tenían metas establecidas, aunque la organización de las sociedades entre militares y religiosos es una estructura arcaica.

    Me gusta

  5. David González Niño said

    Inicialmente, el autor – Pérez Moris – empieza a hablar sobre la insurrección de Yara (Cuba) y los medios responsables de llevar a cabo la misma. Según Pérez Moris, los intelectuales (escuelas), la prensa (ilegalmente importada) y las literaturas indiofilias (término usado como burla) eran los responsables, pero le echa la mayor carga a las sociedades secretas (Masones, Comité Lanzador del Norte número 1, etc.) y los tilda de cabecillas en las insurrecciones.

    Luego de hacer esta comparación, prosigue con describir más o menos el ambiente en la isla desde septiembre 21, cuando Manuel María González (presidente del Comité Lanzador del norte número 1) fue arrestado y por tanto se descubrieron varios documentos de la insurrección y un borrador del reglamento formado por los rebeldes para la libertad e independencia de la Isla. Estos acontecimientos forzaron a que el “Grito de Lares” se moviera del 29 de septiembre – como estaba programada – para el 23 de septiembre.

    El autor también critica la ineficiencia del juez, ya que tardó trece días en contribuirse el juzgado y para ese tiempo ya habían destruido los documentos. Para finalizar se describe la organización de las sociedades secretas en su jerarquía (maestre, priores y hermano) y su reglamento.

    Me gusta

  6. Hector Rivera Delgado said

    El documento comienza mencionando como nosotros, hoy día, sabemos de lo ocurrido en el Grito de Yara en Cuba y el Grito de Lares en Puerto Rico debido a la prensa subversiva. Menciona que, aunque muchos pensamos que esto se incubó en las escuelas y en publicaciones, la realidad es que la causa de estos escandalosas escenas fueron las sociedades secretas. Si no fuera por una serie de acciones por las cuales estos movimientos fueron descubiertos por el gobierno, el movimiento del Grito de Lares hubiera sido en todo la isla simultáneamente el día del 29 de septiembre en vez de el 23 como ocurrió. También menciona como a lo mejor, si el alcalde Navascues que tanto le interesaban las sociedades secretas, y que tanto servía a españa, hubiese tenido los ojos mas abiertos, se hubiese enterado de algunas cosas importantes, casi echando la culpa de todo lo sucedido al alcalde mayor.

    Luego, el documento deja de hablar de lo ocurrido aquel 23 de septiembre, y empieza a hablar sobre la organizacion de estas sociedades secretas. Había un grupo en cada pueblo de la isla, dirigido por un maestre, y en la capital un maestre director o jefe general. En estas sociedades estaba el maestre, el prior y los hermanos. Para ser un hermano, tenías que jurar ante Dios que cumplirás con todo lo que se te pida y luego quedabas admitido segun el reglamento que pedia que cumplieras con tus deberes, no poner excusas y a atender a las reuniones semanales. Todo esto asustaba a los nuevos hermanos y por esto se le prometía que se le cuidase la familia si cualquier cosa ocurriera, pero que su prioridad debería ser la sociedad.

    Me gusta

  7. Norah Rodriguez Bonilla said

    Me parece interesante cómo contrasta el lenguaje que Pérez Moris utiliza al referirse a los miembros de las sociedades secretas y los que participaron en el acontecimiento en Lares en general, y cómo se expresa de los individuos leales a España. Pérez Moris utiliza palabras como “rebeldes”, “insurrectos” y “cabecilla” para referirse a ellos; y utiliza frases como “calumniosas contra España”, “centros de traición” y “escandalosas escenas” para describir las proclamas, las sociedades secretas y los acontecimientos en los que participaron estos “rebeldes”, respectivamente. Sin embargo, al referirse al alcalde mayor Navascués, lo hace con frases como “celoso servidor de España e inteligente criminalista” e “íntegro juez”. También afirma el “mayor deseo” del alcalde en recoger “perennemente” toda información posible sobre las sociedades secretas y sus miembros.

    Los miembros de estas sociedades se dividían en 3 clases: maestres, priores y hermanos. Había un maestre en cada pueblo (como una especie de director o encargado de los miembros de ese pueblo). Da la impresión que Pérez Moris sospecha que el maestre director tenía que estar en la capital o en Mayagüez porque los menciona específicamente y se sospechaba que eran los sitios con mayor participación en las sociedades; pero como no es claro si está en lo correcto, no descarta que éste fuese “otro punto” estratégico.

    Para pertenecer a estas sociedades, se pasaba por un proceso y se tenían que cumplir ciertas reglas, como una especie de fraternidad. Se esperaba que tuvieran buenas costumbres y tenían que cumplir ciertos requisitos para pertenecer (para no levantar sospechas ni poner en peligro a la sociedad). Luego que maestres y priores aceptaran hacer miembro a alguien, se les iniciaba leyéndoles el manifiesto antiespañol y jurar por los Santos Evangelios absoluta fidelidad y compromiso con la sociedad y sus objetivos. A los hermanos se les exigía fidelidad, responsabilidad, honestidad, obediencia y compromiso total con la sociedad, sus hermanos y con los propósitos y principios de la misma. El faltar a una reunión, el poner alguna excusa para no cumplir con un mandato y/o no cumplir con el reglamento de la sociedad se consideraban faltas graves y el hermano perdía la confianza de los demás miembros y debía aceptar cualquier castigo que decidieran los priores y maestres (aunque fuera la muerte). Sin embargo, a cambio de ésto, la sociedad se comprometía a cuidar de su familia proveyendo manutención y seguridad.

    Me gusta

  8. Jennifer Acevedo Ruiz said

    La lectura titulada “Insurrección de Lares: Sociedades secretas” nos informa acerca de cómo se organizaban las sociedades secretas en Puerto Rico para propagar conspiraciones contra España, como lo fue La Insurrección de Lares. Los miembros de estas sociedades secretas se dividían jerárquicamente en 3 categorías: maestres, priores y hermanos. Tanto el maestre como el prior autorizaban o rehusaban la entrada de un hermano. Para poder ingresar como hermano, este debía iniciarse para garantizar fidelidad y obediencia. Considero que dicha iniciación era una muy rígida, estricta y exigente. Primeramente, no se permitía a ningún peninsular o español, juez, abogado, alcalde o a nadie que tuviera contacto con estas clases. Debía tener buenas costumbres y no tomar bebidas alcohólicas para que no pudiera involuntariamente revelar secretos o la existencia del club. Se le obligaba a cumplir con un reglamento el cual incluía que debía prestar absoluta obediencia a las órdenes de su prior sin replicar ni pedir explicaciones, simplemente abandonándolo todo. De cometer alguna infracción debía recibir una pena acordada por los priores con el maestre, el cual podía incluir hasta la muerte. Por último, debía ir a las reuniones semanales, de no asistir a dicha reunión se consideraba una falta grave al punto de perder la confianza de la asociación.

    Es importante mencionar que esta era una época de mucho activismo. Durante el 1968 no solo se llevó a cabo el Grito de Lares sino también otras dos revoluciones, la Revolución Gloriosa de España y el Grito de Yara en Cuba. El Grito de Lares estaba pautado para el 29 de septiembre en toda la isla pero debido al arresto de uno de los principales dirigentes de la conspiración Manuel M. González y la ocupación de documentos comprometedores, los demás líderes deciden adelantar la fecha para iniciar la revolución, la cual tenía como propósito la independencia de Puerto Rico, fracasando la misma.

    Me gusta

  9. Daniel Serrano said

    La lectura tiene un tono subjetivo ya que el autor se identifica con el régimen de la Corona Española en Puerto Rico. El documento nos deja saber que había unas sociedades secretas en las cuales se organizaban en Puerto Rico y se dejaban saber por las escuelas, papeles subversivos, prensa Un ejemplo de ello es cuando el autor alude a la insurrección como un virus ya que utiliza la palabra “incubar” refiriéndose a las ideas que los rebeldes intentaron dispersar a través de las escuelas, la prensa y papeles subversivos

    Mientras que los Priores llevaban el titulo religioso. Los Maestres tenían el título militar y las estrategias Estas posiciones antes mencionadas se encargaban de autorizar la entrada de los Hermanos, quienes para poder pertenecer a la asociación tenían que tener buenas costumbres y no ser dados a la bebida pues podría divulgar los secretos del grupo. Los que obtuvieran este título tenían que seguir ciertos requisitos como practicar los principios, buscar personas que se unieran al grupo y propagar doctrinas anti-españolas. Ni jueces, ni abogados y mucho menos alcaldes podían pertenecer a dicha asociación ya que podrían estar expuestos a divulgar información. Estas asociaciones eran sumamente estrictas y no eran anexionistas cuando las similitudes entre dos cosas que no tienen relación entre sí son tan notables al punto en que son iguales, existen dos posibles razones por las cuales puede pasar esto. Para mi esto es lo que pasó con las sociedades secretas de Puerto Rico para esta época no fue exitoso.

    Podemos notar que estas tienen una jerarquía y estructura muy parecida a un gobierno, desde su gran maestre, maestres, priores y hermanos. Notamos que no todo el mundo eran elegidos a formar partes de ellos, pues no querían que se filtrara información bajo ninguna circunstancia que pudiese revelarle información al gobierno, por eso nadie que fuese español o peninsular, ejercieran cargos públicos o estuviese relacionados a ellos podían ingresar. Al ingresar, vemos que esto era ya todo un compromiso ya que si faltase a su reglamento, podia recibir como castigo hasta la muerte. Para ingresar, al aprendiz se le leia el manifierto y luego tenía que prestar juramento sobre los Santos Evangelios. También nos damos cuenta de lo serio que es este compromiso donde yo diría que hasta se tiene que abandonar la familia para dedicarte a la sociedad secreta.

    Me gusta

  10. Judiana Seda Ramírez said

    Podemos saber a través de este documento que La Insurrección de Lares estaba planeada para ser llevada a cabo en todo Puerto Rico el día 29 de septiembre del año 1868, lo cual no ocurrió así, debido a que ésta fue adelantada abruptamente para el 23 de septiembre como consecuencia de un incidente ocurrido el día 21 con el presidente del Comité Lanzador del Norte Número 1 en Camuy, don Manuel María González.

    La lectura nos informa que los miembros de las sociedades secretas se dividían jerárquicamente en 3 categorías: maestres, priores y hermanos. Debía haber un maestre en cada pueblo, en Mayagüez residía el maestre director o jefe, lo que denota la importancia de Mayagüez en el movimiento independentista. A las sociedades secretas se ingresaba en la categoría de hermano. Para asegurar la fidelidad y mantener en secreto dichas organizaciones, los hermanos debían cumplir con una serie de estrictos requisitos los cuales incluían: el no beber, no ser peninsular o español, no ocupar cargos públicos como jueces, abogados o alcaldes. Además los hermanos debían jurar sobre la Biblia cumplir sus obligaciones y fidelidad. Los maestres o priores eran quienes autorizaban o rechazaban la entrada de los hermanos. Les promerian cuidar a sus familias proveyéndoles seguridad y manutenciónprovenientes de los fondos de guerra.

    Los socios podían recibir fuertes castigos, por parte de los priores o maestres, si cometían alguna infracción, estos castigos podían incluir como pena máxima la muerte. Debían asistir a las reuniones las cuales eran clandestinas, la ausencia era considerada como una falta grave. El fin de estas sociedades era lograr la independencia y la libertad, siendo sus miembros de ideolegía independentista, no anexionista.

    Me gusta

  11. Angel Fuentes Cosme said

    El documento se puede interpretar de varias formas como uno informativo, crítico u opresivo para evitar nuevas insurrecciones. Informativo debido a que explica como se organizaban las sociedades secretas que dieron a relucir el Grito de Lares; crítico ya que se puede ver como el autor sentía un poco de desprecio por las sociedades y aquellos que participaron en el Grito de Lares y los critica; y de opresión debido a que España luego comenzó una política de desprecio a aquellos que participaron en el movimiento o querían organizar otro, lo que hizo que las ideas contrarias al poder español no recobraran fuerzas.

    El autor explica como estas sociedades estaban formadas de una forma jerárquica en los cuales los maestres y priores tenían la autoridad/ Los nuevos ingresados se conocían como hermanos. Al ser sociedades secretas tenían varios requisitos que aquellos querían entrar, debían cumplir como no tener ningún vínculo con el gobierno ni recibir beneficios de nadie que laborara en el. No podían consumir alcohol ya que bajo los efectos de este podían confesar secretos. Al ver estos requisitos y los métodos que utilizaron para hacer la insurrección, como la literatura, podemos notar que estos grupos no estaban compuestos por comunes sino por intelectuales, lo que era un poco contradictoria ya que querían defender a los comunes pero no podían entrar a la sociedad, porque sino trabajaban para el gobierno consumían alcohol o viceversa (la mayoría).

    Si cumplían con los requisitos tenían que jurar lealtad sobre la Biblia como la tradición católica y española, lo que puede ser contradictorio ya que querían separarse de esa cultura católica pero seguían la tradición. Al pertenecer a la sociedad debían seguir un reglamento bien autoritario, pero este iba acompañado de la promesa de manutención lo que se puede interpretar como un beneficio para atraer miembros que al ver el reglamento autoritario podían pensarlo dos veces, también para atraer a mas miembros otorgando cosas mejores que las que el gobierno ofrecía.

    En conclusión las sociedades eran autoritarias, tradicionales y compuestas por intelectuales que jugaban con el ofrecimiento de promesas para atraer mas personas para fortalecer la causa, no habían comunes dentro de ellas, solo hubo para cuando el movimiento ocurrió que los reclutaron.

    Me gusta

  12. Sylvia de Lys Ruiz said

    En este documento podemos leer acerca de las Sociedades Secretas que había en Puerto Rico y sus propósitos. El documento tiene un tono subjetivo ya que el autor se identifica con el régimen de la Corona Española en Puerto Rico. Un ejemplo de ello es cuando el autor alude a la insurrección como un virus ya que utiliza la palabra “incubar” refiriéndose a las ideas que los rebeldes intentaron dispersar a través de las escuelas, la prensa y papeles subversivos.

    Un elemento que se puede deducir del documento es que, a pesar de ser sociedades secretas, sus documentos no estaban protegidos y casi se encontraban al alcance de las autoridades españolas. El documento continúa explicando como operan estas sociedades secretas: quienes la integraban, las posiciones que se podían obtener –maestro, prior y hermano-, el juramento y el reglamento que debían obedecer. En las posiciones que hay en las sociedades secreta vimos que eran nombres provenientes de asociaciones o sociedades antiguas y los nombres como hermano y prior tienen connotaciones religiosas, lo cual es contradictorio ya que dichas sociedades secretas iban en contra de todo lo que significaba ser español.

    Para terminar, en el documento se establece que como mecanismo de reclutamiento le aseguraban a los miembros que si le pasaba algo mientras estaba al servicio de la sociedad, la sociedad se haría cargo de proteger a su familia. Este dato no me parece muy genuino ya que las sociedades secretas en Puerto Rico no tenían el dinero suficiente para pagar los gastos de una insurrección mucho menos iban a poder tener el dinero para proteger a la familia de los reclutados.

    Me gusta

  13. Elliot Hernández Acosta said

    En esta lectura se pudo apreciar desde un principio el lenguaje en formas de metáforas para con estas, llevar el mensaje indirectamente para que así no los atrapen a estos periodistas ni a los movimientos independentistas. Un ejemplo que se pudo apreciar fue el que dice que todos los signos exteriores de la latente conspiración no eran mas que arterias de un cuerpo cuyo cerebro era invisible. Dícese que para este tiempo las personas no eran muy inteligentes que digamos, pero la sociedad secreta la cual estaba planeando este Grito y movimiento de independencia sí sabía lo que hacía ya que estos eran muy estrictos para elegir a sus miembros, tenían puntos estratégicos muy peculiares como lo eran Mayagüez, Lares y Camuy, lo cuales se presentaron en la lectura y que eran los principales.

    Para estos escoger a sus miembros, eran también muy exigentes para evitar que los fueran a delatar y los escogían que no fueran peninsulares o españoles,ni que ejercieran cargos publicos, jueces, abogados, procuradores, alcaldes,etc. Estos eran escogidos por los maestres los cuales eran los que tenían un título militar y los priores que eran los religiosos. Como se puede notar, se está viendo esta relación de Iglesia y Milicia ya que era muy común para esa época. Los hermanos o miembros nuevos tenían que pasar por un manifiesto el cual se basaba en el Santo Evangelio el cual ellos hacían su promesa y no podían romperla porque sino, tenían que pagar el precio aunque este fuese la muerte. Se reunían en lugares diferentes y a horas diferentes cosa de que nadie sospechase, y a la persona que no asistiese a los meetings sin causa legítima, se consideraba como falta grave y se le perdía la confianza a la asociación.

    Me gusta

  14. Grace M.Vélez said

    Este documento habla con una serie de metáforas sobre lo que eran las asociaciones y como se propagaban. También sobre la efectividad de que no fue hasta después del Grito de Lares el 23 de Septiembre, que descubrieron quienes estaban detrás de este evento. Estas asociaciones estaban divididas jerárquicamente en Maestres, Priores y Hermanos.

    Los Maestres tenían el título militar y las estrategias. Mientras que los Priores llevaban el titulo religioso. Estas posiciones antes mencionadas se encargaban de autorizar la entrada de los Hermanos, quienes para poder pertenecer a la asociación tenían que tener buenas costumbres y no ser dados a la bebida pues podría divulgar los secretos del grupo. Los que obtuvieran este título tenían que seguir ciertos requisitos como practicar los principios, buscar personas que se unieran al grupo y propagar doctrinas anti-españolas. Estas asociaciones eran sumamente estrictas y no eran anexionistas. Ni jueces, ni abogados y mucho menos alcaldes podían pertenecer a dicha asociación ya que podrían estar expuestos a divulgar información.

    Me gusta

  15. Eduardo T. Otero said

    En este documento se toca un tema que yo encuentro muy interesante y es el de las sociedades secretas y conspiraciones. En el caso de Puerto Rico, las conspiraciones eran para la revolución e independencia, un sentimiento que para estos años de la decada del 1860 eran muy populares y estaban muy latentes en las mentes de los Puertorriqueños.

    Me resulta muy interesante como se formaron estas sociedades secretas y es preciso, e irónico hasta un punto, el hecho de que tenían una notable influencia europea, que era de lo que estaban en contra en primer lugar. La estructura y los procedimientos que se llevaban a cabo eran similares a las sociedades secretas originadas en Europa. Hasta cierto punto, se ve que las sociedades de Puerto Rico eran inexpertas en lo que querían hacer y que, básicamente, su intento de emular las actividades y hazañas de sociedades y movimientos revolucionarios de Europa, fracasó completamente.

    Yo, personalmente noto esto: cuando las similitudes entre dos cosas que no tienen relación entre sí son tan notables al punto en que son iguales, existen dos posibles razones por las cuales puede pasar esto. Puede ser que la manera en la cual se hace sea la única manera posible de hacerlo; o simplemente una es una copia de lo que hace a otra efectiva y exitosa. A mi entender, esto es lo que pasó con las sociedades secretas de Puerto Rico para esta época y, lamentablemente para ellos, sus intentos de emular la efectividad de las otras, no fue exitoso.

    Me gusta

  16. Kelly Cari said

    En la lectura, nos deja saber que había unas sociedades secretas en las cuales se organizaban en Puerto Rico y se dejaban saber por las escuelas, papeles subversivos, prensa pseudo-reformista, y literatura indiófila. También nos dice que los miembros de las asociaciones eran los maestres, priores y hermanos. El jefe sería el maestre y había uno en cada pueblo de la Isla.

    Los maestres y los priores son los que reclutan y autorizaban a los hermanos que son como los perseguidores y estos no pueden tener malas costumbres como, por ejemplo, el beber alcohol porque si no delatan todos los secretos. Para la iniciación tenían que leer manifiestos antiespañol, no podrían ser españoles ni peninsulares, ni personas que ejercían cargos públicos como ejemplo jueces.

    Yo lo vi como una fraternidad, te metes y es para toda la vida, haciendo un juramento en la cual en una parte dice “estando dispuesto a poner la mano donde se me mande o la suerte decida”. Ellos juraban a cumplir unos reglamentos en las cuales ayudaron a que el Grito de Lares pudiera ser posible. Como propagar las doctrinas antiespañoles privadamente y reclutar miembros, estar allí hasta la muerte y sacrificar todo cuando fuese necesario, hacer lo que su prior o jefe manda sin pedir explicaciones y dedicar tu vida (o vender tu alma) a la asociación. Y si ibas a las conferencias que eran en lugares y fechas secretas, te chavaste. Y fue este tipo de dedicación, secretividad, reglamentación y organización intelectual que ayudó a la sociedad secreta dar a la luz el Grito de Lares.

    Me gusta

  17. Arnaldo Nazario Mattei said

    Esta lectura, nos habla sobre la Insurrección de Lares. Cabe mencionar que durante este año también se estaban llevando a cabo otras dos revoluciones, la Revolución Gloriosa de España y el Grito de Yara en Cuba. En el 1865, 3 años antes, en Santo domingo ocurrió la Gesta Restauradora Dominicana, que dió fin al dominio colonial español. Por eso es que el Grito de Lares tienes sus antecedentes más próximos en lo sucedido en Santo domingo en 1865, y surge con el mismo propósito de lograr la independencia de Puerto Rico del gobierno colonial de España en la isla. En la lectura nos dice que las escuelas, la prensa y la propaganda fueron algunas de las causas de la Insurrección de Lares, pero que la razón principal que dió lugar a la misma fueron las sociedades secretas basándose en lo acontecido en la Gesta Restauradora Dominicana.

    El 23 de septiembre de 1868, unos cuantos rebeldes montados a caballo, mal entrenados y mal armados saquearon la ciudad de Lares a eso de la media noche, tomando como prisioneros algunos peninsulares, autoridades españolas e inclusive autoridades del gobierno local. Unas dos horas más tarde, cerca de las 2:00 am del 24, se había proclamado ya la República, pero luego bajo una orden del gobernador, Julian Pavía, donde la milicia española rodeo a los rebeldes poniendo fin a la insurrección. La lectura nos hace referencia de que el 21 de septiembre capturaron a don Manuel María Gonzalez, que era el presidente de la sociedad secreta de Camuy llamada Comité Lanzador del Norte número 1. Tras tener en prision a dicho rebelde, trae como consecuencia que no se de a lugar el movimiento del 29 y que las autoridades descubriesen su reglamento. En cierto modo, la lectura hace una critica ya que nos dice que si el alcalde mayor y juez Navascués hubiese estado al día siguiente de la insurrección hubieran descubierto muchas más cosas, pero nos crea la duda de el porque no evitaron entonces la insurrección.

    Más adelante nos habla de las sociedades secretas. Podemos notar que estas tienen una jerarquía y estructura muy parecida a un gobierno, desde su gran maestre, maestres, priores y hermanos. Notamos que no todo el mundo eran elegidos a formar partes de ellos, pues no querían que se filtrara información bajo ninguna circunstancia que pudiese revelarle información al gobierno, por eso nadie que fuese español o peninsular, ejercieran cargos públicos o estuviese relacionados a ellos podían ingresar. Para ingresar, al aprendiz se le leia el manifierto y luego tenía que prestar juramento sobre los Santos Evangelios. Al ingresar, vemos que esto era ya todo un compromiso ya que si faltase a su reglamento, podia recibir como castigo hasta la muerte. También nos damos cuenta de lo serio que es este compromiso donde yo diría que hasta se tiene que abandonar la familia para dedicarte a la sociedad secreta, es decir una vez juramentabas ya no había marcha atrás.

    Me gusta

  18. Francisco A. Torres Mateo said

    Durante el tiempo que estuve realizando la lectura pude observar varios puntos importantes que indicaban el orden lógico pero a la vez contradictorio en el cual se organizaban estas sociedades secretas anti-españolas. Aquí se encuentran las tres órdenes sociales en que estaban organizados los clanes o sociedades secretas que eran los maestres,príores y los hermanos. Los mestres y priores eran los grandes cabecillas que organizaban las conspiraciones, pero que a la vez decidían los hermanos que serían admitidos al clan ya que estos eran los principiantes o novatos que se iniciaban. Los hermanos eran los principiantes y eran puestos a prueba ya que les hacían jurar por Dios y el Santo Evangelio que serían fieles a su clan, cosa que iba en contra del carácter anti-español de los puertorriqueños e incluso se negaban a personas alcohólicas el acceso al clan ya que los maestres temían de que estos, bajo el efecto del alcohol, contaran sus secretos al gobierno y fuesen descubiertos.

    Por otro lado, se le denegaba el acceso a personas relacionadas al gobierno ya fuesen abogados, jueces, procuradores, secretarios,etc, ya que temían de que estos le llevase información al gobierno, pero esto es una contradicción ya que estos se cerraban a la posibilidad de tener acceso al gobierno de una forma más fácil, estos podían ser un arma de doble filo ya que la admisión de estos al clan podía ser tanto un bien como un mal para la existencia y prosperidad del clan o sociedades secretas que se dedicasen a la conspiración contra España.

    Me gusta

Sorry, the comment form is closed at this time.

 
A %d blogueros les gusta esto: